RESPONSABILIDAD

Los artículos firmados expresan exclusivamente la opinión de sus autores.

dissabte, 21 de desembre del 2019

"El Reverendo" de Paul Schrader (José Maria Monzó)



Título original: First Reformedaka (El Reverendo) 2017 USA.

Dirección y guión: Paul Schrader-

Reparto

Premios
2018: Premios Oscar: Nominada a mejor guion original
2018: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor guion y actor (Hawke)
2018: Asociación de críticos de Los Angeles: Mejor actor (Hawke)
2018: National Board of Review (NBR): Mejores 10 películas del año, guion original.
2018: American Film Institute (AFI): Top 10 - Mejores películas del año
2018: Critics Choice Awards: Mejor guion original
2018: Premios Independent Spirit: Mejor actor (Ethan Hawke). 4 nominaciones
2018: Asociación de Críticos de Chicago: Mejor actor (Hawke) y Mejor guion. 4 nom.
2018: Premios Gotham: Mejor guion y actor (Hawke). 3 nominaciones
2018: Satellite Awards: Nomin. a mejor película, guion y actor (Hawke)


EL REVERENDO

Introducción.

Antes de analizar el contenido y las formas de la película es necesario proporcionar al lector unas notas sobre Paul Schrader de su transcurrir profesional como destacado guionista, crítico cinematográfico, realizador y autor de un libro en 1972 en el que se hace un análisis del medio cinematográfico en relación a lo que él llama el estilo trascendente en el cine en el cine. El libro lo titula “El estilo trascendental en el cine. Ozu, Bresson, Dreyer”[1]. En aquel momento Schrader era un joven crítico educado en la ortodoxia calvinista con claves dualistas: pecado-gracia, oscuridad-luz y la necesidad absoluta de una redención.

Schrader en su trayectoria profesional se abre paso como guionista en producciones norteamericanas creando personajes metafóricos que se convierten en auténticos iconos. Así en Taxi Driver (1976), Toro salvaje (1980) y La última tentación de Cristo (1988) dirigidas por Martin Scorsese, también en Yakuza (1974) de Sydney Pollack y Fascinación (1976) de Brian DePalma, por citar las más significativas.

Como director aporta un mundo visual sugerente en cuanto a las formas cinematográficas y en sus contenidos, donde se concibe la vida como tragedia, soledad, desesperación y por tanto se propone la necesidad de una redención que no llega: Aflicción (1977) American Gigolo (1980). Son un claro ejemplo en que se dan cita grandes contrastes y búsqueda casi obsesiva de redención que no encuentra salida.

Como crítico desde muy joven proyecta sus inquietudes intelectuales en la prestigiosa revista Film Comment. En este medio desarrolla su atención sobre ‘otro cine’ con dimensiones tanto estilísticas, formales y de contenido, distintas a las que él transmite en sus guiones y posteriores realizaciones. Dreyer, Ozu o Bresson son directores en los que descubre otros mundos visuales, otras formas narrativas cuyo núcleo es la persona humana ante interrogantes básicos que la conducen a encontrarse con otra presencia, con la etiqueta de trascendencia. Este libro tuvo gran repercusión y polémica de donde se derivó el análisis de lo que comúnmente se denominaba ‘cine religioso’.



Lo que Schrader plantea es si un estilo trascendental en el cine es posible a partir de su estudio de los directores que hemos citado. En este respecto recojo un comentario mío de un estudio que elaboré sobre Ordet (1954) de Dreyer: “El cine cuenta historias, utiliza unos géneros y un lenguaje. Lo realizan unos autores (directores) con estilos diversos, con sensibilidades distintas, con posturas éticas plurales que de alguna forma configuran unos contenidos. Y además existe un espectador, el sujeto receptor, capaz o incapaz de captar unos contenidos y sus múltiples matices. El espectador puede tener fe o no tenerla, ser creyente confesional o incluso ser creyente pero no confesional, ser agnóstico o confesarse ateo. Todo ello aumenta la dificultad en la definición de un cine con etiqueta de religioso y más todavía llegar a defender la existencia de un estilo cinematográfico que algunos llaman de lo trascendente como un guía que puede conducir a la comunicación con lo divino o lo sagrado”[2]. Por lo que concluyo que el término de ‘estilo trascendente’ que Schrader acuña es engañoso y habría que definirlo mejor dentro del lenguaje cinematográfico. Sin embargo en la búsqueda que él realiza en su libro, los caminos que explora y sus contradicciones para llegar a la técnica del estilo trascendente en el cine son muy válidos y sus aportaciones merecen tenerse en cuenta.

También como punto de partida del análisis de El Reverendo hemos de citar al mismo Schrader en una reciente entrevista: “… y después de haber vivido cuarenta y siete años escribiendo, sentía que ya era el momento de concebir un film como éste y me decidí a ello. Llegó de manera natural, de repente me convencí de que era el momento de concebir un film en torno a la vida espiritual. Y una vez que tomé esa decisión fue cuando me puse a ver todas aquellas antiguas películas de que hablaba en el libro esperando que la inspiración para este nuevo proyecto llegase mientras las veía.”[3] Lo cierto es que su nueva película, “El Reverendo” tras largo tiempo transcurrido desde la publicación de su libro, nos acerca de lleno a aquel cine, ese ‘otro cine’, que a él tanto le interesó en su momento y de gran intensidad interior dentro de una lucha descarnada entre el mundo de la fe, de la duda y de la esperanza.

Erns Toller (el protagonista) Ethan Hawke, es un Pastor de la Iglesia Reformada. Relata en su diario que en su momento, debido a su devoción patriótica, empuja a su hijo para que se aliste en la guerra de Irak enfrentándose a su mujer quien se niega a ello. Su hijo muere en el frente, y como consecuencia pierde a su mujer quien rompe con él y lo abandona. Toller desde entonces atraviesa una profunda crisis humana y de su propia fe, a la vez que ejerce como Pastor en la Primera Iglesia Reformada de Snowbrilge, Nueva York. La historia tiene lugar en nuestros días, así lo marca en su diario: 2017.


Estructura, desarrollo y análisis fílmico

Sobre las inserciones de los títulos de crédito y el casting de la película en su inicio, aparece un encuadre del edificio de una iglesia de estilo colonial. Un traveling lento de acercamiento la va mostrando como un templo edificado con un buen cimiento, sólido y definitivo que corresponde a la ‘casa de Dios’. Un letrero reza: “Primera Iglesia Reformada, fundada en 1767. Construida en 1801 por colonos de Frisia Occidental”. Plano cercano de la torre y primerísimo plano de la puerta de entrada. La imagen resalta intencionadamente la importancia del edificio externo, material y deja para más adelante su aspecto interior. Un lugar de reclamo turístico donde va a tener lugar la fiesta del 250 aniversario de su consagración, acontecimiento social de primera magnitud.

Corte de imagen: lugar interior. La imagen en primer plano encuadra una mano escribiendo y una voz en off masculina que dice: “He decidido escribir un diario. No en un programa de Word, ni en un archivo digital, sino a mano, escribiendo cada palabra para que cada trazo de caligrafía, cada palabra elegida, tachada, corregida, todo quede grabado… para que constatados mis pensamientos y día a día sin ocultarme nada… Cuando se escribe sobre uno mismo no se debe mostrar piedad… Mantendré este diario durante un año, doce meses, y al finalizar ese tiempo lo destruiré”.

La escritura por parte de Toller de su diario es el hilo conductor narrativo de la película. Es el método elegido por Schrader como una accesis rígida para expresar pensamientos y sentimientos desde una total libertad ante la crisis humana y desde la crisis de fe del protagonista. Y no solo vamos a seguir su escritura en forma directa, en presente, sino también se introduce su voz en off en escenas que recogen hechos que está viviendo y que al mismo tiempo se hacen presentes en su interior durante el acontecer diario.

El recurso del diario y su escritura es el único camino para conocer el mundo interior del personaje y desde una narrativa no literaria sino cinematográfica mediante la filtración de constantes imágenes que aportan vida en presente no solamente del personaje principal sino también de quienes se relacionan con él. Y constituye la forma como el protagonista lee a cada una de las personas con las que se encuentra, a las que compadece, ama o rechaza y también la forma como vive la fe en su ministerio de Pastor, sus fuertes contradicciones al chocar con los intereses del poder de esa Iglesia y las interpretaciones manipuladas de las Escrituras y de la Palabra de Cristo.

El diario en la película como estructura narrativa sin duda tiene su base cinematográfica en una película de los directores que él subrayaba en su libro. Se trata de Bresson y de su película El diario de un cura rural (1950). A ello hay que añadir su singular puesta en escena austera, como ejercicio de accesis, de sobriedad, y al mismo tiempo con tintes oscuros que aporta la crisis del protagonista convertida en su propia enfermedad. Utiliza constantemente la cámara fija en personajes, espacios interiores, lugares exteriores por los que entran y salen de plano sus personajes con un tiempo retenido, contenido, lento, donde la imagen por medio del montaje construye el relato. Ante el conflicto la cámara se acerca a primeros planos de los rostros y se detiene para ser testigo de la cercanía carnal de lo que está sucediendo. El espectador recibe continuos impactos desde esas imágenes, sus planos y su puesta en escena.

Escena en el interior de la iglesia en una ceremonia con pocos fieles que contrasta con la imagen de su exterior triunfalista. Toller lee un texto que interroga a los presentes: “¿Cuál es tu único consuelo en la vida y en la muerte?”. Curioso montaje que nos conduce a la imagen de la escritura del diario y la voz en off que nos da la respuesta: “Jesucristo”. Y la imagen continúa mostrándonos a Toller a través del diario: “Pensamiento que me ronda todo el día consciente de que Él me está escuchando. Este diario es una forma de hablar, de comunicación de unos con otros, es una forma de oración”. Tema, el de la oración, con un contenido de necesidad vital de comunicación con la trascendencia, y no como forma estereotipada de las plegarias-rezos rituales en la iglesia.

Desde estos planteamientos el motor de la narrativa en toda la película es existencial y el acontecer da paso a otro personaje importante Mary, Amanda Seyfried. Feligresa que pide al pastor que acuda a su casa para hablar con su marido necesitado de ayuda en un momento de crisis personal. Mary espera un hijo. Michael, su marido, es un activista comprometido con el movimiento Planeta Verde que lucha por el Ecologismo para salvar el planeta de su destrucción por causa de gases contaminantes y el proceso del cambio climático con sus graves consecuencias. Michael sabe lo que es la cárcel por su activismo en una manifestación violenta. En el encuentro Michael se sincera con el Pastor, le muestra su desesperación por la falta de actuaciones que eviten esa catástrofe. A eso se añade el hecho de que viene un hijo de camino a ese mundo abocado a la destrucción. Puesta en escena de planos fijos y de grandes silencios. Silencios que refuerzan la intensidad del momento a través de repetidos planos cercanos que destacan los puntos de vista de los personajes y crean contenidos interiores con un relato que subraya una situación sin salida y que va a permanecer en su efectos a lo largo de todo el metraje de la película. “La razón –le dice Michael- no da respuestas y solo vale el coraje… ¿Puede Dios perdonarnos por lo que estamos haciendo a este planeta? No lo sé –le responde Toller- Quién sabe qué piensa Dios… Crecer, perdonar. La gracia nos alcanza a todos… Yo creo en eso.” Pero la respuesta de Michael es clara: “Sé que nada va cambiar, que no hay esperanza”.


Desarrollo

Se da paso a la presentación de otro personaje, Jeffer, responsable administrativo de la iglesia y encargado de la celebración de la fiesta del aniversario y de sufragar los gastos que ocasiona. Jeffer interpela a Toller y lo vigila en su acción pastoral. Ester, encargada del coro y de algunas actividades de formación en un círculo parroquial “Vida Abundante”, organiza reuniones para el curso de dichas actividades. Ella ha tenido una íntima relación con Toller y busca su continuidad. A Toller le molesta y la rechaza. Las actividades parroquiales buscan la profundización de la necesidad del discernimiento en la vida cristiana y proponen actividades de compromiso cristiano en las que se subraya la importancia de la oración para ese discernimiento.

El final trágico de Michael, arrastrado por la desesperación ante una causa perdida, implica a Toller que se siente responsable por su propia inutilidad. Comienza una larga escena impactante en la que se esparcen las cenizas de Michael en un vertedero. Esta escena incide en el desarrollo narrativo de forma diversa en cada uno de los personajes y en la Iglesia como institución preocupada sobre todo en guardar las apariencias de un suicidio por encima de la fidelidad a la palabra de Cristo. El suicidio y el rito funerario laico impactan de forma personal y social en los dirigentes de la iglesia. Su puesta en escena comienza con la lectura del libro de Job que interroga a los presentes “¿Dónde estabas Dios en esos momentos?...” El coro de jóvenes de la iglesia marca el contexto y la situación de lo que acontece e interpretan una canción en la dicha ceremonia:

“Protege la tierra, niño del mañana.
Protege la tierra de la avaricia del hombre.
Protege las plantas y renueva la tierra…
¡Quién va plantarse y salvar la tierra?
¿Quién va a decir que ya basta?
Todo empieza contigo y conmigo.

Este acto fúnebre lo recoge la prensa local y se convierte en una acusación a Toller por parte de un gran magnate de la industria contaminante que además es el gran protector y mecenas económico de la fiesta del aniversario. A Toller lo acusan de un acto político que es denunciado y rechazado por la iglesia oficial.

La culminación del desarrollo y el desenlace de la película se centra en la celebración de la fiesta de aniversario y la reconsagración de ese Templo de la Iglesia Reformada. Las escenas que conducen al desenlace producen tal tensión y dramatismo que enunciarlo en este análisis sería crear frustración sobre todo para quien todavía no ha visto la película, de ahí que solo apunto algunas claves a tener en cuenta en el desarrollo del relato y las formas cinematográficas en que se construye. Formas que están medidas casi matemáticamente para dar sentido a cada una de las acciones de los personajes principales.

Cuatro claves hay que tener en cuenta en el desenlace. 

Una se centra en la crisis personal y existencial de Toller que le viene de su trágico pasado por la pérdida de su hijo de la que se siente culpable. 
Otra clave reside en lo que supone el encuentro con Mary y todo lo que acontece a su marido Michael. Toller y Mary continúan viéndose hasta que ella se desplaza a casa de su hermana por su embarazo aunque le dice a Toller que intentará acudir a la fiesta del aniversario. 
La tercera se desenvuelve ante el problema de una Iglesia desprovista de una verdad evangélica y preocupada sobre todo por la proyección de su imagen externa. Iglesia que se presenta como lugar de turismo y vendida a poderes del capital económico que además son causantes de la destrucción del planeta al generar una enorme contaminación.
Y la cuarta clave se desarrolla en el contexto de la enfermedad de Toller, su avance, y la despreocupación con que la afronta.

“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”. Palabras del Evangelio escritas con gran tamaño en el frontis del templo para acoger a los visitantes en la magna celebración de la fiesta de aniversario. Sin embargo esa vida de ninguna forma se hace visible en la Iglesia. El Pastor Jeffers, administrador del acontecimiento, reprocha a Toller su abandono ante la enfermedad y su angustia no disimulada: “Siempre estás en el Huerto de los Olivos sudando sangre” -le dice-, Para ti cada hora es la más oscura”. A lo que le responde Toller: “¿Qué pasa con la Creación?... ¿Quién habla por Dios? Observemos con atención la puesta en imagen de este acoso: planificación de frente desde la espalda de ambos personajes y que separa en la escenificación dos mundos interiores totalmente distintos, contrapuestos y antagónicos.

Es importante señalar toda la escenografía de la casa en que vive Toller, su absoluta desnudez sin casi muebles, su frialdad, que pone en imagen la crisis de soledad y de tristeza por la que está pasando el personaje principal. El color de toda la película en estas escenas parece convertirse en blanco y negro, en el que dominan los tonos grises.

Hay una escena singular que narra un encuentro en casa de Toller que expresa en imagen sentimientos difíciles de explicitar literariamente y que vienen a construir una metáfora sobre vivencias íntimas, profundas, quizá polémicas por su vertiente corporal, y al mismo tiempo esclarecedoras de la relación entre Mary y Toller.

Los últimos diez minutos de la película en que se produce el desenlace hay que destacar la estructura de un montaje paralelo entre el espacio interior (casa de Toller) y el exterior conducido por su mirada que muestra la puerta de la iglesia por donde entran los feligreses y el espacio del templo donde se va a celebrar el rito de reconsagración que se va retrasando por la ausencia de Toller. Los fieles cantan el himno de Lutero Castillo fuerte es nuestro Dios. Es un título que marca las murallas de una Iglesia encerrada en sí misma y a la vez acentúa el contraste de la crisis de Toller a punto de estallar.

La puesta en escena del último minuto de la película de Schrader culmina en lo que él entendió siempre como la puesta en imagen del estilo trascendental en el cine. Y esta es la gran síntesis de El Reverendo: la tensión mantenida en toda la película de dos grandes polos, la inmanencia y la trascendencia, claves de esa búsqueda de Schrader que pretende poner en imagen. Esta tensión responde a las dos vertientes del Cristo de los Evangelios: al profundo grito en la cruz Padre por qué me has abandonado, su terrenalidad, unido al grito también desde esa cruz Padre en tus manos entrego mi persona, su trascendencia.

Como en la película de Bresson El diario de un cura rural, basada en la novela de Bernanos, podemos decir que El Reverendo culmina cinematográficamente en manifestar que ‘Todo es gracia’ desde un final muy brillante con una original toma en picado y circular envolvente, de una intensa luminosidad, sobre los dos protagonistas. Es metáfora de salvación abierta a una esperanza que nace de vivir desde el amor carnal y espiritual.

José María Monzó..Licenciado en Teología
                              Crítico y ensayista de Cine.


NOTA.- Este artículo fué publicado en la revista iglesia viva , nº 279, 3er trmestre de 2019.




[1] En España se publica 27 años después: “El estilo trascendental en el cine. Ozu, Bresson, Dreyer.” Ediciones JC. Madrid 1999
[2] “Ordet. Carl Theodor Dreyer”. Josémaría Monzó. Editorial Nau Llibres. Valencia. 2008. Pág. 112.
[3] “Caimán, Cuadernos de Cine” Nº 75. Entrevista de Jonai Armas-Carlos Losilla. Madrid. Octubre 2018.

diumenge, 17 de novembre del 2019

GLORIA y POSTRIMERIAS, Antonio Roig Roselló

I. EL CORAZÓN DE LAS PITIUSAS

Del 22 al 25 de Octubre, invitado por el Colectivo LGTBI de las Pitiusas estuve en Ibiza y Formentera. No fue improvisado el viaje porque venía gestándose desde el 4 de julio. 
Inesperado, sin embargo, para mí fue el caluroso recibimiento que tuve en ambas islas. En Formentera fui nombrado Socio Honorario del Colectivo. En Ibiza se me otorgó "La Llave del Armario, máximo honor que concede el Colectivo "por su trayectoria -dice la inscripción- como representante de todos los mayores en la Historia, Lucha y Memoria por los Derechos de los Homosexuales".

No había regresado a Ibiza desde la muerte de mi hermana Juana (6 de febrero de 2015) y no pensaba regresar. Pero la invitación recibida trastornó, felizmente, mis propósitos.

Como viajé con Juanjo tuve que mostrarle el lugar donde nací. Es un error volver al pasado. Ocurrió lo que me temía, pero peor: mi casa de la Peña (el barrio de pescadores donde nací) condenada, el balcón arrancado de cuajo, y no quedaba ni rastro de la puerta cuya escalera llevaba a los dormitorios desde la vivienda o la calle. Parece mentira que tanta vida hubiera florecido en esta desolación.

Decir calle al mínimo espacio que enfrentaba las dos hileras de casas es un eufemismo. Las pocas puertas -la nuestra ostentaba el 6- que quedaban al día de hoy, estaban arrancadas: ninguna vivienda habitada. Sólo el reloj de  la catedral, que pudo haber sido construido por ángeles previsores para dar la hora a mi calle, sigue incólume en su altura. En ese reloj mi padre me enseñó a leer el tiempo.

Después de esa visita, otra resultaba inaplazable.

Y ahí es donde nos fuimos.

II. ÚLTIMA   MEDITACIÓN   SOBRE   LA   MUERTE

El cementerio de Ibiza se está convirtiendo en un trastero. Han construido otro nuevo, así que ése que recorremos es el viejo. Sin ser profeta anticipo un tiempo en que el camposanto que pisamos serán hoteles, adosados o viviendas de lujo. La proximidad de la playa lo ha convertido en un pastel goloso. Dejan, pues, que se desmorone. Hay cachivaches en los rincones y útiles de albañilería apoyados en los nichos y flores de plástico que arrastra el viento y negligencia y abandono.

Tengo 80 años pero hoy podría tener 100. "A los 100 ya no vivirás", me amonesta mi voz interior. "Seguro", acepto. Pero uno de 100 no anda por esas calles con un corazón más abrumado que el mío.

"Hay mucho que hacer en un cementerio" -me amonesto y me sacudo la modorra. Busco una escalera metálica y la transporto (es más pesada de lo que anticipaba) hasta debajo del nicho. Ambos trepamos por ella hasta encarar la sepultura. Como tuve la cautela de coger las llaves antes de emprender el viaje podemos abrir la ventana que protege la tumba. Limpiamos las señales del tiempo en el cristal y damos lustre a un retablo irreal de rostros que pasaron para plasmar un momento fugaz de felicidad. No lo sabían y ya eran patéticos.

Las fotografías que limpiamos (y acariciamos) y que están pegadas al mármol pertenecen a cinco personas.

-No son cinco. Son seis -protesto.

Juanjo sigue limpiando. Luego distribuirá entre los dos floreros incorporados a la sepultura el ramo de flores que hemos comprado.

-Luego vuelvo -aviso -. Me apremia localizar una cripta.

Mientras recorro el cementerio mi vista resbala por los rostros e inscripciones de los nichos. Algunas caras me son familiares.

-¿Qué harán con todos ellos? -me pregunto. Digo "ellos" como si fueran mis vecinos puestos ya en hilera a punto de ser deportados.

No puedo apartar la idea de que el cementerio está condenado, como mi casa.

Tampoco me satisface la palabra "ellos" para referirme a esas máscaras inertes.

Busco otra palabra pero no la encuentro. Pero esa palabra para referirme a los muertos como "ellos" es absurda.

Son muertos. Son cadáveres. Son cosas: ésa es la palabra que no quiero adjudicar.

ME IMPORTAN y no puedo referirme a ellos como cosas, huesos en espera de ser deportados.

Ahí está la cripta. No sé el tiempo que hace que no bajo hasta sus entrañas. Mi familia tenía un nicho en las profundidades de ese agujero.

¿Cómo, siendo tan pobres, mis padres adquirieron  una sepultura en esa cripta?

Sin duda la muerte era importante para ellos. Compraron un nicho como se compra un buen refugio. "Compra oro -aconsejan los inversores avisados-: Es un bien seguro en tiempo de crisis". Ellos, siempre en crisis, compraron un nicho en esa cripta.

En casa podíamos no comer, pero no dormir tranquilos sin ese nicho. Fue la almohada donde mis padres descansaron sus penas.

Es la hora de repetir el momento ritual de cada domingo. Pascual de la Luz -así es como lo designábamos en casa- viene a cobrarnos el seguro de entierro. Es alto, desgarbado y macilento. Al entrar tiene un chascarrillo en los labios. En su oficio, ya era un precursor de las funerarias, tan metódico como uno de ellos. Viene puntual, a la hora que se sirve la comida en casa. En el momento que Pascual cruza el umbral todo el mundo depositamos le cuchara en el plato y dejamos de comer. Los ojos de todos se vuelven a Pascual, que termina el chascarrillo. Mi madre, risueña y solemne se levanta de la mesa y se apresura a saldar el importe estipulado. Mi casa, entre tanto, deja de oler a comida y yo percibo una leve emanación a putrefacción. De la alacena saca mi madre el importe exacto. Pascual arranca del registro que lleva un recibo mientras pronuncia un segundo chascarrillo. Es frecuente que Pascual elogie el celo de mi madre por saldar la deuda con Finisterre. El importe por todos y cada uno, excepto por mí.

¿Por qué no se paga el seguro de defunción por mi? Eso nunca lo pregunté y nunca lo sabré

"Es que nunca voy a morirme", quizá pensé entonces.

O tal vez pensé que iba a ser el vigilante de los muertos.

Hoy aventuro que mis padres ya tenían para mí otro destino.

El día que mi padre iba a ser enterrado tuve que bajar a las profundidades de esa cripta. Éramos cuatro dentro: mi cuñado Guillermo, dos sepultureros y yo. El sepulturero mayor nos confió que, al abrir el nicho y prepararlo para un nuevo enterramiento habían encontrado unos restos de bebé y nos mostró los restos: eran de un infante, la primogenita de los hermanos que murió de meningitis a los 18 meses.

-¿Qué hacemos con ellos? -preguntó el sepulturero.

Yo veo, ensortijada entre sus dedos una cabellera rubia. También veo huesos que se deshacen y ceniza.

-Póngalos a los pies de mi padre -decido.

El sepulturero, con manos cuidadosas de arqueólogo, coloca lo que quedaba de aquella niña en el ataúd de mi padre.

Luego los sepultureros cierran la caja, la introducen en el nicho y cierran el hueco.

Cuando refiero los hechos en casa mi madre exclama:

-¡Qué contento estaría tu padre si lo viese! Quería mucho a la niña.

No sé las veces que me he repetido la frase. Mi madre dice "si lo viese". No sabe si lo verá. Nadie sabía nada. Sabe lo que yo he decidido en un pronto apresurado:

-Póngalo todo a los pies de mi padre.

Cumplieron el encargo y cerraron apresuradamente el ataúd. Mi padre ya olía.

Ahora, al contarlo, mi madre se alegra. ¡Es mi madre que se alegra!

Soy el Vigilante de los Muertos.

-"Eso hoy no podría hacerse" -puntualiza el funcionario cuando (no recuerdo con qué motivo) se lo referí con ocasión de tramitar el enterramiento de Juana. Estábamos en 2015 y aquello ocurrió en 1964. Entonces, al encontrarnos de bruces con una realidad inesperada, el corazón lo solucionó así. En 2015, cuando mi hermana debía ser enterrada, la burocracia lo dispuso de otra manera.

Debajo del nicho se amontonaban cuatro bolsas negras como los que usa la gente para la basura.

Una sola bolsa llevaba etiqueta. Las otras tres no.

Con Juana, el nicho alberga cinco destinos. Es lo que dicen las fotos, los nombres y las fechas.

Y ahora yo descanso después de contar la historia. No son cinco los muertos que alberga el nicho, sino seis.

A los pies de mi padre, que ya empezaba a oler, el sepulturero colocó lo que quedaba de un bebé de 18 meses: mi hermana mayor, la primogénita de todos. En la lápida no tiene ningún nombre que la identifique. Que conste aquí, al menos. Se llamaba María Roig Roselló. Y tenía tal encanto que mis padres necesitaron alumbrar siete hijos más para llenar el vacío que dejaba y nunca lo consiguieron.

Que hablen ahora los poetas para celebrar a los muertos:

                          "Serán ceniza mas tendrá sentido. 
                           Polvo serán, mas polvo enamorado".


                                           Antonio Roig Roselló

                   Valencia, viernes 15 de noviembre de 2015

dijous, 14 de novembre del 2019

EL MOVIMENT, Obra de M. Molins en el Micalet. Comentari: Paco Gramage


                               
Com comenta J. Carles Martí en un article publicat en el Levante, la problemàtica de l’obra d’entrada certament ens retrotrau als anys setanta, en el moment en què els joves llegien a Eric From en Miedo a la libertad, una espècie de catecisme laic que donava vida als nombrosos moviments de joves, que prenien consciència envers els moviments feixistes i totalitaris del moment, i pel que fa a nosaltres, es trobàvem en les darreres culatades del franquisme. Per aquesta circumstància i tenint en compte que el pensament i les manifestacions totalitàries avui estan reviscolant, considere que, de veres, l’obra de Molins el moviment resulta molt aconsejable per a ser llegida i comentada als centres educatius; de la mateixa manera indicada per a pares, educadors i qualsevol amb preocupacions pedagògiques;  per la seua problemàtica, molt d’actualitat. L’obra es representa en El Micalet fins al 24 Novembre i per moltes raons us la recomanem.
No em detenc en la valoració de qüestions tècniques: interpretació, personatges, etc. tan sols una referència al fet que l’obra està interpretada per xavals corrents de qualsevol institut de batxillerat, i que representen, de viu en viu, les tipologies del que és avui els joves de batxillerat, i a més precise que de qualsevol institut públic.
En la primera part l’obra pivota al voltant del personatge d’un professor força motivador -avui sovintegen aquests tipus- i amb gran empatia amb els alumnes, i que amb eficients tècniques de persuasió manipulació, aconsegueix que el grup d’alumnes que participen en l’obra, es moguen des d’una manifesta apatia fins a convertir-se en un equip amb  rol de líder, d’una ideologia activa i que es comporta amb certa virulència, equivalent a una secta polític-religiosa.
En la segona part  introdueix un element nou, que té un paper agitador i que a la fi tindrà un paper decisiu: un ossat sentit de la llibertat i sentit crític que han adquirit els alumnes i que, al capdavall, entrarà en clar i traumàtic conflicte amb la funció que la quadrilla venia desenvolupant, com un equip cohesionat amb idees força clares i definides; fins i tot, de manera tràgica, aquesta revolució derroca el paper capitost del professor. Aquesta escena, sens dubte, és el moment culminant i de important significat: eixe totalitarisme il·luminat en què es comportava el grup es confrontat per uns individus que, des de la incipient experiència de llibertat, elegixen altres valors que van descobrint. El professor perviu la tragèdia de constatar l’enfonsament del monisme del valor que ell va inculcar i que entra en contraposició amb una pluralitat de valors que representen les vindicacions dels seus propis alumnes.
 Una obra d’art, un llibre, representació teatral, una vegada està exposada ja no pertany en la seua significació a l’autor, sinó que correspon a l’espectador originar un sentit i comprensió. Per aquesta raó, a compte i risc meu, plantegem un símil entre el que passa en l’obra i allò que a la llarga hem viscut al Seminari, en base a la qüestió central de  la irreconciliació de valors entre autoritat i una llibertat que remata  l’autoritarisme, i que de la mateixa manera s’ha ocasionat en les nostres trajectòries.
 La considere escaient  perquè en el transcurs de la representació en mi va brollar aquesta reflexió, acompanyada de intensa emoció; doncs, anime als companys que tingueren la sort de compartir amb Molins la que fou aquella commovedora aventura. ¡Cóm s’hi percep en aquesta funció la mà del director que fou, al descobert,  destacat protagonista en viure, en pròpia experiència, aquesta emocionat tragèdia!.
 La trama de la primera part en què el professor amb tècniques de manipulació forja el grup elitista amb ideologia de líder resulta equivalent al que esdevenia en la institució comandada per a la formació dels futurs ministres de la clerecia en el Metropolitano de Moncada, en el històric trienni dels 50,60,70; del qual es deia que vivíem en el millor Seminari d’Espanya, tanmateix es pot dir que en realitat, aleshores, es vivia com en una borbolla, desconectats de moltes realitats. Uns fets il·lustren aquesta correspondència:
1. Autoritarisme: a finals dels seixanta es produí una revolta a conseqüència d’un conflicte entre un curs de teologia i un professor per la seua incompetència; una revolta com en l’obra El moviment. Arran d’aquest succés foren apartats del Seminari els tres més destacats: Honori, V. Ferrer i J. Marrades. La raó del Rector: “Sé que teneis la razón, pero por principio de autoridad no se la puedo quitar al professor i os teneis que salir i podeis asistir a clase como externos”.
2 Una formació desarrelada¡“D. Alfonso, en castellano, en castellano”!, recriminava el Rector perquè el mític D. Alfons parlava en valencià a uns alumnes caminant pel corredor. El fet indica una clara insensibilització i en algunes manifestacions decidida oposició, envers realitats concretes, com ara la llengua del poble, el sentiment nacional,  la diversitat cultural, compromís social, fins i tot, manifesta discrepància amb les noves sensibilitats de Juan XXIII i del Vaticà II. El model de seminarista era el de l’intel·lectual, però amb una condició elitista i responia a l’exemplar del que havia de ser el capellà: un home fora de la massa, separat, funcionari orgànic de la Institució.
3. L’ensenyament acadèmic s’orientava sota el mateix traçat, perquè en els plans d’estudi, si per una part la filosofia i teologia escolàstica era alguna cosa residual, així mateix les noves contribucions de la teologia de l’alliberament les coneixíem d’amagat, i del mateix Concili Vaticà II, que tingué lloc en aquell temps, a males penes tinguérem menció, i a tot estirar es feia algun esment menyspreable en motejar-lo de pastoralista.
3. Víctimes d’una formació que excloïa l’affectivitat, l’amor, la sexualitat, la dona, doncs, el nostre sentir més personal es trobava bloquejat per quantitat de principis i prohibicions. Des de l’abstracció ens preparaven a voler a tots, però a ningú en concret, ni amics, ni família, i amb por d’escoltar els nostres propis desitjos, projectes, fantasies. Tot es trobava controlat per uns valors monolítics, abstractes i vàlids per a tots. 
En la segona part, els personatges de l’obra de Molins, El moviment, mentalitzats pel seu professor en els valors monolítics els converteixen en grup elitista, entren en conflicte dramàtic amb el professor per l’aparició d’un altre valor, el de la llibertat, perquè no se pot, al mateix temps, manipular- adoctrinar i al temps suscitar el sentit crític i de llibertat.
Aquesta mateixa situació tràgica de la incompatibilitat que representa l’obra de Molins, El moviment, es visqué al Seminari, perquè si com s’ha dit hi havia optimisme elitista, desconnexió de la realitat, monisme de valors establits en Plató, que no reconeix la diversitat, al mateix temps  es desencadena una fascinant paradoxa, quan s’obriren una pluralitat de camins nous que, al capdavall, entrarien en conflicte amb el pensament que tenia solució per a tot, noves experiències culturals que trencaven amb la idea que la virtut es definia sols des del coneixement i que proposava uns nous valors com a creació de l’individu.
Fou providencial l’aparició de activitats com el teatre amb iniciatives innovadores, encapçalades per alumnes competents com el mateix director de l’obra M. Molins, o les activitats de la secció de cine conduïdes per J. Mª Monzó; l’equip de bibliotecaris encapçalat per Ximo Garcia Roca; així mateix fou determinant el testimoni motivador de D. Alfons Roig que ens obria els ulls i mirades cap a Europa i les noves sensibilitats, i per descomptat, l’equip de professors, que per haver estudiat en universitats europees, tingueren una influència decisiva en posar-nos en contacte amb problemàtiques del moment i les corrents artístiques més importants. D’aquesta manera, de la nit al matí, s’obrí un badall per on es trenca l’opció  del valor únic per a tots, i de sobte pren part  la gent, revelant compromisos diversos entre si, nascuts de la seua pròpia experiència que posava, per davant de tot, la consciència pròpia. De resultes, aquest desgarrament  tingué com a resultat una gran fugida, per exemple:
-Del equip de formadors (superiors) d’aquella època, d’escopetada, en conte nou formadors que se secularitzen, sense agregar pares espirituals.
-Retors en activitat, altres molts de secularitzats, seminaristes que sortiren abans d’ordenar-se, tots ells amb rellevants trajectòries:
        .Catedràtics d’Universitat i d’Institut
        .Literats, acadèmics de la Llegua valenciana
        .Dirigents sindicals obrers a nivells nacional i de l’ensenyament
.Càrrecs d’alta responsabilitat en el govern de la Generalitat i Diputació en defensa de polítiques socials.
.Recordatori a Antoni Llidó que, com a conseqüència del seu compromís evangèlic, fou màrtir de la Dictadura de Pinochet.
Arran del conflicte de incompatibilitat de valors: entre els valors il·lustrats i els nous valors alternatius, una demanda a l’amic Manolo: sobre el protagonista de l’obra i també sobre el Rector de la Institució, ¿què creus que pensaren, cóm la valoraven, cóm visqueren aquella tragèdia?; Com una traició, decepció, frustració, amb estranyesa? Açò podria ser tema per a una altra obra de Manolo Molins.                      

diumenge, 20 d’octubre del 2019

CONFERENCIA IN MEMORIAM RAMON GASCO. Por Agustin Andreu Rodrigo.

"Sentido teológico e histórico 
del apartamiento de Ramón Gascó y afines  
o teología del Padre Nuestro".

Casal de la Pau. (Carrer d'En Llopis, 4,46003 - València)
 19.11.2019.  
18 horas 

“Yo recuerdo cuando estudié la Teología en la Facultad Pontificia de la Gregoriana en Roma, regida por los Jesuitas y donde se dedicaba casi un trimestre durante la asignatura de cristología a la interpretación de las frases: “Hijo del Hombre” e “Hijo de Dios” como homónimas en los textos de los Evangelios.Después de rigurosas exégesis de los textos quedaba en el arcano del misterio su significado más profundo.
Ahora comprendo que con ello al menos se cuestionaba la Divinidad absoluta y categórica de Jesús y desde luego no fue intención de afirmarla por Él. El Dios con mayúsculas en todas las religiones es muchas veces ambiguo y si recae en un hombre es tomando la forma de autorizado o todo lo más como enviado: así Mahoma, Buda, Confucio etc…
No hay cosa más relativista y acomodaticia que la apelación a la “voluntad de Dios” para regir, someter la voluntad de los creyentes”.  Ramón Gascó, febrero 2017.

“Sí; Hans Küng es un díscolo, no un disidente. Pero no quisiera que pensase nadie que pongo en duda mínimamente ni su talento ni su laboriosidad, ese enorme trabajo que ha desarrollado a lo largo del siglo XX en bien de la Iglesia y de la humanidad. Seguramente no hay nadie de quien hayan deseado más las autoridades eclesiásticas que se saliera de la clerecía o de la Iglesia. Y debe de haber padecido lo suyo aunque  Dios le haya dado nervios de acero. Pero, ¿vale la pena haber empleado su vida discutiendo de reformas en la Iglesia con eclesiásticos? ¿No hubiera sido mejor trabajar como Guardini, por ejemplo, o desde su casa, apartado libremente?”
..........
“Así que manadas de clérigos ”se salían”, pero ¿de donde se salían? Esta salida, con toda la tragedia que habia que atrevesar y las humillaciones y dolores ante el sufrimiento de los padres (tan bien administrado por el poder de coacción)....era un acto de fe. Las mas de las veces, un acto de fe desesperada, como he dicho. Un hecho muy curioso es que los cerca de treinta mil secularizados no han pensado, en oposición al siglo XVI, en fundar Iglesia o secta, no...Eso de hacer nuevas pandillas o sectas está muy visto. La clave es aquello de “donde se reúnen dos o tres en mi nombre....”  Agustin Andreu, Sideraciones, 2010.

“Me habia propuesto combatir la ignorancia y el error. En todo caso, la religión no debía amparar o proteger los prejuicios en beneficio propio de la Institución (Iglesia). La verdad os hará libres fue el lema evangelico elegido para dar sentido a un hacer apostolico normal que se proponía  como centro de atención el ser humano. Eso pasaba, pensaba yo,  directamente no por el adoctrinamiento, ni por el catecismo,  sino por la formación de la inteligencia, desde el conocimiento y el desarrollo de unas  detrezas intelectuales que, en tiempos de pobreza y penuria, de necesidad y urgencias materiales y de politicas ideologicas de grandeza y escasamente eficaces economicamente, eran poco atendidas: la necesidad material se imponía en aquellos tiempos a la formación del intelecto.
Suplir, más bien, compensar las deficiencias del sistema educativo de entonces, especialmente con los más pequeños y los adolescentes/jovenes fué objetivo prioritario. El camino emprendido ya no tuvo vuelta atrás. La jerarquia de valores se iría pronunciando con los años y los rituales, ceremonias y demás folklores religiosos pasarían a ser secundarios, aunque nunca combatidos directamente ni mucho menos negados. Un aire de secularización empezaba a correr: el pueblo no tenía voz, la Iglesia hablando en nombre de Dios pretendía sustituirlo, había pues  que preparar a la población para que tuviera voz propia.
Con el pasar de los dias, los sentimientos y afectos recibidos o donados tampoco tendrían cabida en la Iglesia. A partir de ahí, sí que la ruptura se presentó como unico camino viable o de futuro. Bastante tiempo despues de consumada ésta, conforme las creencias quedaban moduladas por la experiencia y el saber, por la reflexión crítica a razón abierta, descubriría que la mayoria de mis creencias tampoco tenían cabida en la Iglesia. Era una segunda revolución personal que ya no se presentadaba como revolucionaria o rupturista sino como propia de la evolución personal progresiva en tiempos de paz y de ilustración.  E.L.L. Ex-clérigo, 2010

Entonces, ¿la estampida fue un acontecimiento sin proposito alguno, sin ninguna intencionalidad? Acaso, ¿fue un acontecimiento ciego, casual, anecdotico, resultado  de ciertas  circunstancias históricas puntuales.....?
Ciertamente no fue un pronunciamiento, tampoco un Movimiento consistente y durable, pero cabe afirmar que fue una explosión singular (Big Bang) que dió origen a ordenes varios y diversos, donde cabían conversiones profeticas y/o apocalipticas tanto como  postureos ateos o agnosticos proselitistas. A título individual fue un acto de libertad negativa, al margen de  coacciones e imposiciones dogmaticas, y de  busqueda de la convivencia en la diversidad, donde fe y razón no se excluyeran y en ningún caso aquella dominara  a ésta. Inicio de un secularismo que daba paso a una esperanzada intervención laica en el ámbito religioso y  a una secularización religiosa que pensaba encontrar en el mundo su realización.
Es posible que al clerigo con  los siglos se le pegaran demasiadas adherencias secundarias a su naturaleza, una de ellas pero no la única el celibato, puede que el oficio de clérigo  debiera dejar de  ser  una profesión, puede que las convulsiones de la Iglesia reventaran por la parte más  sensible al cambio, puede......
En todo caso, fue una reacción pronta, rápida, sin espera. ¿Tambien sin proposito, sin esperanza? Ponerse de lado, dejar paso, renovarse, renunciar, resetear, abandonar, descreencia, disidencia...  todo fué posible. Tras casi 50 años de aquello alguien debería escribir su  relato, su sentido: "La vida no es lo que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla", decía García Marquez.(Lo había dicho mucho antes Valle Inclan, “las cosas no son como las vemos, sino como las recordamos”).
 La vida, en fin, es una ficción, un sueño, un  relato.





dissabte, 12 d’octubre del 2019

Rovellet, un mite de la pilota (Francesc Jover)


Autor: Francesc Jover. Enviat al Nihil Obstat el 12 d’octubre de 2019
  
 La setmana passada vaig conèixer un dels mites més celebres de la pilota valenciana, el joc autòcton del País Valencià: Antoni Reig Ventura, Rovellet. Després de parlar amb ell vaig estar tot el dia molt satisfet; mai havia entrevistat una persona tant important i mai havia experimentat una emoció igual. Salvant el temps i la distancia, va ser com si ho haguera fet a la Marilin Monroe o el mateix John Wayne. Em vaig veure una mica travat, especialment quan intentava fer-li les oportunes preguntes com fan els entrevistadors mediàtics. Conforme anava contant-me la seva vida em sentia més incapaç de tirar-li de la llengua. Tanmateix, el seu permanent somriure em va retraure la serenor i em va fer veure que estava davant, no sols d’un llegendari personatge, si no d’una bona persona, propera i de fàcil tracte. Rovellet sap el que ens interessa i t’ho diu de la manera més natural; com aquell que va a comprar el pa tots els dies, o aquell altre que porta les nenes o nens a escola.



Em diu que li va se fàcil introduir-se al joc de la pilota perquè son pare era l’encarregat del Trinquet de Pelai, el que ara diuen la «catedral de la pilota». Son pare ja fou jugador de pilota amb el nom de Rovell de Dénia d’on era natural. Per això el trinquet de Dénia li han posat el nom del seu fill Rovellet.  Antoni Reig, o Tonin que li deien quan era xiquet, de poc li haguera servit l’espenta de son pare sense les optimes qualitats que tenia des de ben menut. Va nàixer el 1932 al mateix carrer de Pelai, justament en una casa al costat del trinquet. Abans de 15 anys ja el vestiren de blanc i es feu professional amb el nom de «Tonin el fill de Rovell», la qual cosa vol dir que fou un prodigi de xiquet demostrant la seua vàlua en aquest esport. Pocs temps desprès s’enfrontava en el millor jugador de l’època com fou Juliet d’Alginet, altre mític de la pilota. Tota la seva vida ha viscut de la pilota arribant a la màxima categoria i popularitat en aquest esport. Per això forma part del grup de millors jugadors de la història que ha tingut el País Valencià ocupant un lloc especial en la capçalera de la catedral. Es va retirar molt prop d’arribar a 48 anys, una edat molt avançada per un pilotaire d’eixa categoria.

Ha competit el seu estil i saber per tots els pobles de dalt a baix del País Valencià movent la màxima expectació allà on anava fent partides excepcionals seguides per una selecta i entesa afició. També em diu que s’ha sentit molt còmode i satisfet de les partides benèfiques que ben sovint feia, i d’això ho saben molt be l’hospital de San Joan de Déu i el de Fontilles entre moltes altres institucions.



L’any 1951 va fer una gira de partides pel sud valencià, competint en Alcoi, Castalla, etc. Va visitar també al Comtat  l’Alqueria d’Asnar per una gestió que havia de fer en nom de la Federació Valenciana de Pilota. Encara diu que guarda amb molt d’orgull algun dels llibrets de paper de fumar Bambú que li regalaren.

 Quant a medalles i condecoracions en guarda tantes que ha perdut el compte. Diu que potser tinga més de 50 copes i caixons ple de medalles. Li han fet homenatges als trinquets de tots els pobles valencians on durant més de 30 anys va fer vibrar a espectadors pel seu polit estil. Uns anys abans de retirar-se, el  Consell Superior de Deports li va concedir la medalla d’argent al mèrit esportiu. Però de totes les distincions i reconeixements, el que més estima i valora ha sigut el que li va fer la Generalitat Valenciana el 9 d’Octubre del 2017.



He pogut sentir les paraules d'agraïment que Rovellet feu en aquesta darrera distinció i he quedat meravellat per la humilitat i senzillesa que va demostrar aquest magnific pilotaire. És més, la seva actitud en aquell acte fou restar-s’hi importància i donar-la a l’esport de la pilota que era l'únic mereixedor de distincions i homenatges. Finalment va expressar el seu desig de què la societat valenciana agafe consciència que la pilota ha de ser un esport de majories a València.

Amb personatges com el mestre Rovellet, amb l’estil i elegància que ha donat al joc de la pilota, tenim assegurat el nostre esport nacional.
Francesc Jover

dimecres, 9 d’octubre del 2019

Entrevista a Neus Signes, intérprete de Llengua de Signes.


“No hay intérpretes en todos los sitios dónde deberían haberlos. De ahí que la sociedad no conozca el papel del intérprete.”

Neus Signes, intérprete en Visualfy, te cuenta cómo es su día a día, qué le llevó a dedicarse a la interpretación en LSE y su visión sobre la figura del intérprete como facilitadora de accesibilidad.

¿Alguna vez te has imaginado cómo es un día en la vida de un intérprete de Lengua de Signos? La figura del intérprete tiene que ser ‘invisible’ dentro de una conversación entre un oyente y una persona sorda, sin embargo su presencia resulta imprescindible en una sociedad como la nuestra en la que todavía quedan tantas barreras por derribar.

Cuando las personas sordas acuden al médico, se abren una cuenta en un banco, hacen trámites en la administración pública o acuden a la justicia se siguen encontrando obstáculos. Frenos que les impiden disfrutar en igualdad de condiciones que el resto de los servicios ofrecidos por empresas y entidades públicas.Los intérpretes traducen a Lengua de Signos y viceversa lo que se habla en una conversación ya sea in situ, por teléfono o videoconferencia. Las personas sordas tienen que tener acceso a la información que se les da, es su derecho (según indica la ley 27/2007 de 23 de octubre). De ahí que sean tan necesarios en espacios de interacción directa con el público.

Hoy le pedimos a Neus Signes, intérprete en Visualfy, que nos explique en qué consiste su profesión de intérprete de lengua de signos.

Hola Neus, nosotros en Visualfy ya te conocemos, pero nuestros lectores no tienen (todavía) esa suerte, ¿por qué no empiezas contándonos algo más sobre ti? ¿Quién eres? ¿Por qué decidiste dedicarte a la interpretación de lengua de signos? ¿Cómo te formaste?





Cuando acabé el instituto tenía muy claro que quería dedicarme a lo social. Mientras estudiaba el ciclo de Integración Social nos dieron un curso de 30 horas de Lengua de Signos. De hecho ahí es donde mis compañeras me pusieron mi signo. A partir de ahí me empezó a interesar mucho.
Al terminar el ciclo que hice de Integración empecé a estudiar los cursos que se impartían en la federación. Como en ese momento no encontraba trabajo de integradora, estaba trabajando en comedores de colegios y al mismo tiempo iba haciendo los cursos de Lengua de Signos. Cuando acabó el año me di cuenta que era algo que me gustaba y me motivaba. Empecé a formarme y me fui a estudiar a Granada interpretación de Lengua de Signos.
Antes de llegar a Visualfy, ¿dónde adquiriste experiencia?
Cuando acabé el ciclo de interpretación, la verdad es que tuve mucha suerte. Salió una oferta de trabajo en la asociación de personas sordas de Gandía y estuve casi todo un año trabajando de intérprete. Fue allí donde realmente aprendí qué es la comunidad sorda, donde realmente traté, conviví y trabajé codo con codo con ellas. Ahí es donde yo, digamos, culminé mi formación aunque realmente fue el inicio de mi experiencia laboral.
Después trabajé durante mucho tiempo en FESORD CV y la Federación de Personas Sordas de Andalucía. Iba de aquí para allá hasta que decidí quedarme en València y estuve siete años trabajando para FESORD en diferentes cursos del SERVEF y como intérprete de servicios.
Más tarde tuve la oportunidad de trabajar de comercial y acepté dado que la estabilidad laboral era un poco precaria. Cinco años después me surgió una oferta para trabajar de intérprete en el senado para Pilar Lima. En los cuatro meses que estuve allí adquirí una gran experiencia. Cuando acabé allí me puse en contacto con Visualfy y me comentaron que había un puesto de intérprete disponible, que si me interesaba sería mío pues cumplía con los requisitos, necesitaban a una persona que además de interpretar hiciera labor comercial.
¿Qué destacarías de tu trabajo como intérprete en Visualfy?
En Visualfy ahora estoy muy dedicada a la labor comercial. Pero al tener compañeras sordas diariamente también hago interpretaciones. Sobre todo en reuniones con dirección en las que se necesita comunicar algo con más detalle, pues los compañeros poco a poco van aprendiendo Lengua de Signos. (Descubre el departamento en el que trabaja Neus en Visualfy).
¿Cómo te sientes al trabajar en un proyecto que busca visibilizar a las personas sordas?
Yo creo que las barreras con las que se encuentran las personas sordas principalmente se deben a la falta de visibilidad que hay. Por ejemplo, cuando ves a una persona en silla de ruedas por la calle sabes de inmediato que tiene una discapacidad. Una persona sorda, a no ser que esté en ese momento utilizando la Lengua de Signos no te das cuenta de que lo es. El problema se debe a la falta de visibilidad de la comunidad sorda.

"Las barreras con las que se encuentran las personas sordas principalmente se deben a la falta de visibilidad que hay." #IntérpretesLSE

CLICK PARA TWITTEAR

Me encanta trabajar en un proyecto que intenta hacer más visibles las dificultades con las que se encuentran e intentar que la sociedad se adapte a las necesidades que tienen.
¿Qué opinas de la visión que en la sociedad se tiene de la figura del intérprete?
Si hablamos de manera teórica, al existir intérpretes de otras lenguas sí que se entiende el concepto, pero cuando se lleva a la práctica la gran mayoría no sabe como tratar al intérprete de Lengua de Signos.
En la mayoría de los casos el intérprete se sitúa junto al oyente para hacer la interpretación. A veces la falta de concienciación da lugar a situaciones incómodas y en ocasiones cómicas. Y todo sucede por el desconocimiento de no saber cómo funciona, cuál es el papel del intérprete, etc.
¿Crees que hay suficiente concienciación?
La verdad es que no, falta conocimiento por parte de la sociedad. Y al mismo tiempo es normal que falte porque como no hay intérpretes en todos los sitios dónde deberían haberlos. De ahí que la sociedad no conozca el papel del intérprete.
¿Dónde crees que se necesitan más intérpretes?
Intérpretes se necesitan en todos los ámbitos, pero si tuviera que priorizar diría que son prioritarios los intérpretes en educación. La formación de personas sordas o de cualquier persona suele ser la base para tener un futuro y una igualdad de oportunidades. Para encontrar trabajo, poder desarrollarse profesionalmente, etc. De modo que es prioritario el que haya intérpretes en el ámbito formativo, en el ámbito de la educación.

"Intérpretes se necesitan en todos los ámbitos, pero si tuviera que priorizar diría que son prioritarios los intérpretes en educación." #IntérpretesLSE

 CLICK PARA TWITTEAR

También en las conferencias y en todos los servicios en los que es necesaria la comunicación directa y es preciso tener un intérprete. En el ámbito sanitario por ejemplo, cuando una persona sorda va al médico tiene que ponerse en contacto y cuadrar la cita con un intérprete. Sería imprescindible que en el ámbito sanitario hubiera intérpretes en los centros médicos.
Seguro que has sido testigo de más de una situación anecdótica. Algunas cómicas y otras no tanto, ¿destacarías alguna?
Unas cuantas. Se repite mucho el “dile que”. Como el que presta la voz es el intérprete el oyente dice: “dile a (nombre) que… «. Entonces yo como intérprete le digo “puedes hablar directamente con él, que está aquí delante, te está viendo, te está mirando a los ojos y puedes comunicarte directamente con él, yo solo presto mi voz.” Esto suele pasar el 95% de las veces.
Hay otras situaciones en las que la persona sorda se presenta diciendo “Hola, soy (nombre)” y el intérprete dice lo mismo. Entonces el oyente le da la mano al intérprete en lugar de a la persona sorda. Entonces el intérprete dice: “no, que yo no soy (nombre), es él”. Es la persona sorda la que le corrige y le dice “no no, que soy yo”, que también traduce el intérprete. Al final se crea un círculo vicioso del que a veces es difícil salir hasta que el intérprete le tiene que decir a la persona sorda: “mira, perdona, voy a explicárselo yo porque sino no salimos de aquí.”






También recuerdo que interpretando en un examen un profesor me dijo: “pero no le chives las respuestas”, y le contesté: “yo estoy aquí para interpretar, no para chivarle las respuestas. Entre otras cosas porque no tengo por qué conocerlas.” Aquella vez interpreté a una persona mayor que tenía un nivel de comprensión lectora bajo y claro, le tuve que interpretar las preguntas y explicárselo al profesor. Esto último también es muy frecuente.
¿Qué les dirías a las empresas o administraciones que todavía no son accesibles a las personas sordas?
Que están imcumpliendo la ley, directamente. Cualquier persona debe tener libre acceso a cualquier espacio público y a su información y a su contenido, entonces, si una persona sorda no puede acceder a su información quiere decir que esa administración no está cumpliendo con la legislación.
Los discursos políticos no sirven de nada si no hay actos que los hagan realidad y para ello es necesario hacer esas adaptaciones, hacer los espacios accesibles. Del mismo modo que hacen rampas para que puedan acceder las sillas de ruedas, hay que adaptar las alarmas de incendios y adaptar la información escrita que pueda haber, para que las personas sordas accedan a ello.

"Si una persona sorda no puede acceder a su información quiere decir que esa administración no está cumpliendo con la legislación." #IntérpretesLSE

CLICK PARA TWITTEAR

En un ascensor está ya muy asumido que los botones de los pisos están en número y en braille. Tanto las compañías de ascensores y las administraciones son conscientes de que eso se tiene que cumplir. De hecho, los inspectores lo revisan y comprueban que se cumpla pero, sin embargo, en la legislación también se pide que esté adaptado para las personas sordas, eso no se cumple y no pasa nada.
Hay que ponerse las pilas, la administración tiene que presionar, tiene que hacer las adaptaciones que corresponden en sus propios edificios pero también tiene que presionar a las empresas para que hagan las adaptaciones que a ellos les corresponden, para facilitar el acceso para todos.
¿Y a los jóvenes que se están planteando estudiar interpretación de LSE?
Que adelante. Hacen falta intérpretes y esperemos que la sociedad se conciencie de la situación que hay y que se formen. Además de ser una oportunidad de trabajo, porque buscas siempre una formación que tenga salida laboral, estás aprendiendo a comunicarte con un colectivo de personas que hasta ahora no has sabido cómo comunicarte con ellas.
Yo pienso que como cualquier otro idioma, siempre es bonito aprender para poder mejorar la comunicación entre las personas. Porque al final todo el mundo se mueve por la comunicación. Si no hay comunicación entre las personas el mundo se para y es imprescindible que aprendan a comunicarse entre ellas. Si te hace falta aprender inglés, te hace falta aprender Lengua de Signos. Lo que haga falta para poder comunicarte con el que tienes enfrente. ¡A por ello!