Discurso
Inaugural
Que se haya
pensado en mi nombre para designar unos premios que en el día de hoy se
inauguran y en adelante están llamados a ser una marca de reconocimiento por la
lucha, entrega y compromiso mantenido a lo largo de una vida, me llena de
orgullo.
Sí, no menciono la
designación con la boca pequeña, con rubor y falsa timidez. Es con
complacencia, agradecimiento, satisfacción y orgullo que menciono el honor que
ha recaído sobre mi persona.
Gracias por pensar en mi.
Gracias por ennoblecer mi nombre. Gracias porque, con la creación de ese
galardón, puedo barruntar que algo quedará de mí cuando ya no esté.
Al uncir mi nombre y
apellidos a esos premios se confiere a los mismos una huella, un halo o, si
queréis, un como perfume que remite a mis padres.
Por eso, es oportuno
recordar esta tarde lo que viene con mi nombre, si de verdad pretenden ser
Premios Antonio Roig Roselló.
Roig, mi padre (11-11-1895// 02-05-1964)
Guardo como reliquia dos
carnés de mi padre. En el primero, el más antiguo, mi padre tiene diecisiete
años, 8 meses y 19 días, edad que señala con precisión el documento porque la
edad del inscripto (ésa es la palabra que usa) le coloca en el grupo de mayores
de 14 años y menores de 18 años. El joven demandante va a obtener licencia para
navegar pero sin poder desembarcar en el extranjero.
Datos que señala:
Estatura baja.
Complexión sana.
Tez morena.
Pelo negro.
Ojos pardos.
Sin otras particularidades
que informar, concluye.
El documento fue expedido en
Ibiza el 18 de septiembre de 1913.
El otro documento es una
cartera de identidad de mi padre que solicita emigrar. Los datos que da:
Estatura 1, 525
Pelo castaño
Cejas al pelo
Bigote castaño
Frente espaciosa
Ojos melados
Nariz regular
Boca, ídem
Labios delgados
Color moreno
Ni pecas, ni cicatrices,
lunares, calvas o imperfecciones,
Y anota (el dato me
estremece):
El interesado no sabe
firmar.
La fecha: Ibiza 23 de
septiembre de 1920.
Roselló, mi madre (17-11-1900 //
02-01-1981)
Tengo expuesta en mi
biblioteca una fotografía familiar: siete personas cuyas historias no acabo de
descifrar. Todos, aunque hay niños, visten de negro riguroso. La abuela, en el
centro, tiene las manos cruzadas sobre el regazo. Es la imagen de la
resignación aunque su mirada quema. Mi madre (tendría 17 años) se oculta detrás
de un hermano menor y coloca las manos sobre los hombros del niño. Esas manos me acariciarán un día. La veo guapa vestida de payesa y tocada con
un pañuelo negro. Sin ese pañuelo podría exhibir una trenza portentosa.
Separado por una hermana mayor se yergue,
en el otro extremo de la hilera, el tío Antonio. Tendrá 16 años.
Delgado, ausente, parece barruntar la tragedia que le va a engullir. Perderá
todas las guerras : LA CIVIL Y LA DEL NAZI. Cuando Cataluña fue tomada se
refugió en Francia y allí fue a parar al campo de internamiento Le Vernet
d’Ariège. El Régimen de Vichy
(1940-1944) lo entregó a los Nazis sin que el Régimen de Franco moviese
un dedo para protegerlo. Murió el 21 de abril de 1942, uno más de los 34
baleares asesinados. Tenía 40 años y 7 meses.
Probablemente mi tío Antonio
no aprobaría la frase que escribí en alguna parte. ¿O qué pensaría?:
“ No hay una sola causa que
merezca que el hombre vaya a la muerte” (Vidente
en rebeldía, Editorial Planeta, 1979).
* * *
El 22 de junio de 1939 madre
Eulalia tiene 38 años, 7 meses y 5 días. Padre 43 años, 7 meses y 11 días.
Están de celebración. Acaban de tener su último hijo, el octavo. Cuatro hijas y
cuatro hijos. Total: ocho, conmigo, el menor de todos. Es hora de cerrar el
ciclo de la fecundidad.
Es una decisión arriesgada
sentar a tantos hijos a la mesa de la miseria.
Mi madre, como mi padre, no
sabe leer ni escribir.
Negros nubarrones se ciernen
sobre el futuro de la familia. Afortunadamente hay que pensar en lo más
inmediato. Por ejemplo. hay que lavar al niño, que berrea. No hay agua
corriente en casa y lavar al bebé es
urgente y complicado. Escasean los trapos. En medio del trasiego alborea la
aurora y la brisa del mar que penetra por el balcón acaricia la frente de la
parturienta. Se avivan los rescoldos conservados debajo de la ceniza, se enciende el fuego y se prepara para la
madre una taza de caldo bien espeso. Y cuando el sol de Junio impone
rotundamente su esplendor comienzan los parabienes.
* *
Juana (04-09-1927//
06-02-2015)
La protagonista de esta
última parte de la historia es mi hermana Juana. Los últimos años tenía ella la
movilidad reducida. Pero el día del incidente que voy a referir regresaba a
casa tras cumplir su rutina. Consistía ésta en ir a Montesol a tomar café. A la
hora convenida iba yo a recogerla o
recogerlas pues lo más habitual es que fuéramos tres los que regresáramos a
casa en calle Aragón: mi hermana, Pepita Gumana y yo.
Pues bien, esa noche (¿Por
qué esa noche?) a la altura de la Parroquia de Santa Cruz (¿Por qué
precisamente en ese punto?) mi hermana alzó la voz como si buscara secretas
coordenadas o razones y comenzó a
gritar:
¡Vixca n’Antonio Roig!
¡Vixca
n’Antonio Roig!
No entendí nada. Hasta me
asustaron esas estridencias.
Pero un día un buen amigo me
explicó el sentido de ese grito. “Tu hermana,dijo, quiere que sepas que tu
familia te ha perdonado”.
* * *
El Legado
La encomienda que hago
pública ahora y en momento tan solemne va especialmente dirigida a ti, querido
amigo Toni Martí: tú eres el Presidente de la Llave del Armario, el alma de los
Premios Antonio Roig Roselló y compañero
y amigo mío. Sé que estás muy ocupado pero también sé porque la vida me lo ha
enseñado que si quieres que algo se haga no se lo encargues a quien está ocioso
y con todo el tiempo del mundo. Encomiendáselo
a quien está sobrecargado y hasta roba horas de sueño. Éste lo hará.
Lo harás, Toni, y ésta es la
encomienda que te hago. GUARDA MI LEGADO O BUSCA INSTITUCIÓN O FUNDACIÓN QUE LO
GUARDE. Mi legado lo forma:
1.- Las fotos (las fotos son
de esos escasos deshechos del tiempo que cuanto más envejecen más interés
ganan).
2.- Mis dos Biblias,
sobrecargadas de notas y reflexiones, pistas inevitables para rastrear mi
evolución.
3.-Carnés. Álbumes. Papeles
familiares. Hablan con sencillez. Son la Historia doméstica sin maquillaje.
4.-Libros. Pocos, pero
decisivos. Testimonio mudo de mi interés
por la Política, la Psicología y
mi paso por la Universidad de Valencia.
5.- Notas. Pensamientos.
Ráfagas de intuición. Cualquier sitio es bueno para tomar una nota. El autobús,
muy bueno.
6.-Cartas. ¡Qué desgracia
que se estén volviendo obsoletas! Personalmente intento conservar una carta de
cada persona que ha pasado por mi vida dejándome alguna impronta. ¡Que hable la
caligrafía! ¡Qué matices se ocultan en la rapidez del trazo o en esa letra
inacabada!
Todo te lo encomiendo.
Guárdalo.
7.- Pero más que nada
protege mi legado escrito, mis libros que hablarán de mí (hablarán por mí)
cuando ya no esté.
Los libros publicados tienen
voz propia. Que ellos cuiden de sí, si de verdad importan.
Son los originales, los
autógrafos, los manuscritos que dejo detrás los que me preocupan y te
recomiendo que guardes.
La lista donde incluyo los
inéditos principales:
1.-Estoy naciendo en el
silencio. Es la historia desconocida que antecede a todo, la protohistoria que prepara y explica la historia conocida. Sin Estoy
naciendo en el silencio no habría Todos los Parques no son un Paraíso.
2.- Reflejos del tiempo
en el Agua o Pedro y el marinero. Comenzó con voluntad de que fuera
un libro para niños y se me escapó de las manos. Los libros tienen vida propia.
El libro juvenil resultó ser la historia de una traición.
3.- Podría ser la
felicidad. El libro más extenso que
he escrito y dónde más de mí mismo he puesto.
4.- Tabor. Contiene
mis experiencias religiosas. Soy lo que soy y está ahí en ese libro.
5.- In Paradisum o La
Casa de las Escaleras.
In Paradisum
es mi último libro y, quizá, el inconsciente me haya traicionado a la hora de
encontrar un título para el benjamín. Si mi irrupción en el mundo de los libros
comenzó con la alusión a un Paraíso (Todos los Parques no son un Paraíso) al
final el anciano se encuentra de bruces con otro Paraíso:
In Paradisum
Dedúcant te Ángeli
In tuo Advéntu….
Que los Ángeles te conduzcan al Paraíso
Que a tu llegada te reciban los Mártires
y te conduzcan a la ciudad Santa Jerusalén...
Busca, querido Toni, una Institución,
Entidad Organismo o Fundación que custodie el legado que te confío. Si esta
Fundación (o lo que sea) me comunica por escrito el compromiso que adquiere y
la Forma de conservarlo íntegro y abierto a
la investigación de los estudiosos se cumplirá todo lo que deseo.
Lo dejo en tus manos, querido amigo.
Resta expresar mi gratitud a la vida por tanto bien
recibido.
Y mi despedida, ya: Gracias, a todos, por haber venido
esta tarde.
LARGA VIDA A
LOS PREMIOS ANTONIO
ROIG ROSELLÓ
En Ibiza/Formentera 1 de Junio de 2024
Antonio
Roig Roselló