RESPONSABILIDAD

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dissabte, 23 de febrer del 2013

LA CRISIS DEL MÉTODO, Agustín Andreu

 Querido Enrique Herrero: Te envío el resumen de un seminario que di el otro día. Si te parece publícalo en NIHIL OBSTAT, incluida esta carta, con letra como la del artículo de Sambartolomé. Es posible que moleste a algunos y que dé origen a polémica. Yo no entro en polémicas inútiles --probadamente inútiles-- pero no pierdo una ocasión de ayudar en la fe, pase lo que pase. Si necesitas unos euros, me lo haces saber.
Un abrazo.
 Agustín Andreu
 
LA  CRISIS  DEL  MÉTODO
      
Heautón ekénosen morphén doûlou labôn… (Fil. 2, 5sss.) 
  
 Día 11 de febrero de 2013. Se rinde Ratzinger. Rodeado de la técnica desconfianza curial   que movilizó   a  un  espionaje doméstico para averiguarle los tratos secretos  e intenciones que se llevaba el teólogo  y  profesor en último término alemán, se da cuenta  éste  de que él no es de naturaleza  curial y vaticana sino profesoral y académica. Por otra parte no es ducho en las luchas diplomáticas. ``No puedo denunciar a mi entorno cardenalicio y curial; semejante escándalo destruiría a la Iglesia``—se dice a sí mismo.  Pero no se ha dado cuenta de que es  su condición académica e intelectual  la que le ha fallado históricamente: que su teología, su fundamentación del conocimiento teológico era y es insuficiente. O bien  se ha dado cuenta, apenas como  en atisbo, de esa insuficiencia y de que ahora no es posible  reconvertir su teología y armarla dando razón de todas las exigencias, ya elementales y hechas habituales en la vida de cada día del género humano, en orden a la  inteligencia de la revelación y de las condiciones del conocimiento histórico. El problema era, es pues  más hondo.  Es tarde para él, y es aterrador el trabajo que supone cambiar de marcha a la Iglesia desde su interior. Ha hecho crisis en él la metodología ortodoxísima, la cual desconoce y quiere poder desconocer las posiciones a que ha llegado y lleva  la experiencia humana, hecha  ya costumbre y método (MethodusVitae)  y condición del vivir universal, con las necesidades inevitables de  otros  planteos. ¿Qué significa la evolución homogénea en la historia, pasar de la sotana al clerman? Lo del Papa es una crisis de método teológico y de las consecuencias automáticas que produce en la vida.

  El sentido común de la humanidad, de la condición humana,  la experiencia desinteresada de la vida vivida desde diversas civilizaciones, las conclusiones que la conciencia oceánica de las sociedades va sacando, son natural y vitalmente  infalibles  en la detección de impotencias y cambios de camino, y se imponen contagiándose la convicción de los fieles a sus confesores o consultores o pastores, infiltrándose las dudas y llegando a niveles  más altos jurídica y formalmente.  Una doctrina de la naturaleza y la providencia natural –tesis  fundamental  metafísica de Occidente—excluye un error básico de la naturaleza en su orientación.  San Agustín y Lutero  no han tenido tanta razón frente a Aristóteles y la naturaleza informada –en todos los sentidos de la información. Además, han ido apareciendo  más “Pablos” que el Pablo de san Agustín y  el monje agustino Lutero. Algunos filósofos modernos se permiten críticamente no leer a san Agustín desde Lutero ni a san Pablo desde san Agustín.   La tendencia a la unión natural de varón y mujer requiere control racional como en sus aspectos psicosomáticos asi también en sus efectos; ese control reflexivo no anula la naturalidad. La abstención no es  el remedio para los tocados del sida en todo un continente como África. Los encuentros de jóvenes con vistas a un matrimonio no son lo mismo en una urbe de veinte millones de vecinos que en una aldea medieval. La naturaleza tiene su historia, que es la de la vida humana. Una revolución social y moral que no se puede hacer más que desde una religión con filosofía y tradición científica se nos echa encima y nos pilla impreparados. La mujer asoma protagónicamente por todas partes, hasta en la primera línea de fuego. Los excuras se mueren de pena al ver los puestos en que tendrían que estar trabajando desde su experiencia de hombres que se retiraron en su juventud previendo que un día hasta un Papa se tendría que retirar.

La naturaleza histórica del hombre, es decir, la vida que se da a sí mismo el hombre desde su incontenible fantasía creadora de mundos, pide métodos adecuados a su índole o condición histórica. Hay una Educación  del género humano  (Lessing) que exige el afinamiento y la superación  de metas, mejorando no sólo las entendederas o capacidades de entendimiento metódico y seguro, sino también  motivos y fines. Por ejemplo; hasta comienzos del siglo XX no se hizo el ánimo la exégesis católica (o sea el magisterio eclesiástico)  de arrimarse a los estudios prehistóricos  y sus métodos hermenéuticos, según los cuales había que  interpretar la semana de la creación del Génesis  bíblico metafóricamente, entendiendo los días  en todo caso como períodos geológicos ya que no son más que alegorías. Era ridículo perder la fe por no aceptar literalmente que Dios creó el mundo en siete días, haciendo de electricista y todo. Es un caso patético, porque hasta Pio XII (hacia 1940) –y esto lo recuerdo como estudiante—no estuvo  permitido pensar de acuerdo con los presupuestos de la ciencia hermenéutica de la literatura antigua,  con la ciencia de la paleontología, es decir pensar con sentido común en el origen de la tierra y el sistema solar, con verdadero pánico a la idea de evolución—omisión cuyas repercusiones en todos los campos de la vida, en todos, era catastróficégena.  Un enfrentamiento  con la  ciencia y su buen sentido: una  cerrazón metódica. Porque era cuestión del método o modo técnico de leer la Sagrada Escritura que, por ser sagrada, no deja de estar sometida a las leyes de la lectura de los documentos antiguos, es decir, por muy sobrenatural que sea no deja de estar no ya sujeta sino constituida por y en las leyes naturales de la lectura científica de los documentos antiguos. Fue un caso clamoroso, éste del Génesis o relato de la creación  y origen del mundo; clamoroso.


 


Pero en el Nuevo Testamento hay hoy atrasos por decirlo así de esa misma magnitud…Pues bien; cuando se acumulan casos como éste y se ve además la conexión de disparate con disparate, de actitud errónea con actitud errónea, se  presenta la inteligencia religiosa deformada y deformadora, con una mentalidad sistemáticamente insuficiente y retorcida. Y hay un momento en que al mismo teólogo que no pierde de vista porque no puede la función de la razón y la ciencia en sus relaciones con la fe, se le hace imposible ya replantearlo todo caso por caso y levantar el peso inmenso de una dogmática estropeada desde sus cimientos. Y esto le ha pasado a Ratzinger que no es Rahner y que se bifurcó precisamente de Rahner, el cual, más filósofo que Ratzinger y mejor sostenido en la Compañía, pudo aguantar. Es una crisis de método. Lo que san Pablo dice de la mujer en la Iglesia…, lo que dice de Dios Padre…, la literalidad en cierta sacramentalidad (la confesión individual oral, la indisolubilidad del matrimonio, etc.etc. la Iglesia y las iglesias…Una constitución de la eclesialidad y una noción de la unidad que producen una cosa como  ese trozo de Roma que se llama el Vaticano, lleno de hombres vestidos de rojo y con capisayos de puntillas dieciochescas…  El malestar general y profundo en una inteligencia honrada de teólogo, que semejantes desfases y choques producen, ha de resultar insostenible, porque si el Verbo –en el misterio básico y axial de la fe—se hizo carne o existencia humana y precisamente en él estaba ahora la vida…, ¡cómo no iba a entrar todo  ahora, todo lo del Verbo en el nuevo régimen donde el Verbo Vita erat et Vita erat lux hominum, cómo no iba a entrar en las leyes de la carne o existencia o naturaleza humana individuada y en primer término en las leyes naturales del crecimiento y maduración y cambio!

 El curial se ha de sentir útil y, con su información limitada y además en parte semisecreta y confidencial y cosas así, quiere lógicamente hacerse sentir útil poniendo peguitas, peguitas a lo que entra por las ventanillas corrientes, con lo cual  se hace notar su celo de funcionario además de su supuesta competencia de funcionario que funciona.  La acumulación de estas liviandades produce un clima decreciente en todo…, protegido por un régimen de secreto tan grande como el de conspiración y ronroneo que lo suple. Una situación así trabada y compleja se produjo a fines del XIX y comienzos del XX (la crisis modernista) y se va produciendo por acumulación en cualquier administración de esas características…También se ha producido y  acumulado a lo largo del siglo XX, emitiendo  una teología y una moral estáticas de fondo, de verdadero fondo humano, pero sobre todo, una teología  que no ha resuelto suficientemente la relación de lo natural, la realidad constitutiva de las cosas, con lo llamado
SOBRE-natural,  tanto en ontología como en teoría del conocimiento teológico y religioso. Y es de tal gravedad esta falta de aclaración de las relaciones de lo finito con lo infinito, que a un individuo lo agota: las deficiencias de un siglo no las arregla un profesor pontífice. Hace falta un siglo de aciertos de planteamiento. Una transformación metódica no menos que la que las ciencias modernas han implantado piano piano en sanidad, escuela, relaciones entre sexos, administración, vivienda…

No hace falta un concilio. Lo que haya que hacer  no se hará por decreto ley. Esto no es el Antiguo Testamento. El hombre se ha ido acostumbrando, gracias a Dios y a la ciencia y la filosofía, a la persuasión que da la inteligencia. Una generación de exclérigos quemados podrá hacer muy poco pero algo decisivo si se reconoce la lección que el siglo les ha dado a los rígidos y a los disconformes. Un cambio de mentalidad empieza por las cabezas que tienen por oficio pensar y meditar en una historia eclesiástica que no ha aprendido aún a estar en la historia y sus evoluciones. El alud de prosa manida y consabida, superficial y laudatoria, convencional y mostosa que estamos soportando con motivo de la renuncia del papa, es sólo una muestra de la cantidad de  superfluidades y banalidades, de retóricas dulzonas con que tapa la realidad una religiosidad débil y untuosa correspondiente a una manera servil de ser fiel. El concilio en todo caso tendría que ser un cursillo de estudio de Dilthey  y Ortega, de qué es  la historia y cómo se ha de estar en ella y cuáles son sus ritmos y transformaciones. La transformación de los rectores de parroquias no puede menos que ser lenta, no ruidosa, dando origen a una figura alentadora de todo lo bueno y respetuosa de todas las formas de iniciativa. Estos cambios de actitud cambiarían la faz social de la Iglesia cuya presencia respondería a una sensación de modestia: modestia, modestia, modestia. Los entusiasmos masivos en los viajes papales son una demostración de poder político que no toca. Dios se esconde; es el ser más escondido del mundo: se asoma en todas las sonrisas y miradas, en todos los dolores y desgracias, se asoma sólo, ¡y eso que las siente como suyas más aún que el sujeto visible! Hay muchas iglesias en la Iglesia; esto será capital. Y la Iglesia será absolutamente invisible en sí misma a pesar de Julio IIº y Miguel Ángel. Y de los residuos del Sacro Romano Imperio de Nación Alemana. Ratzinger ha dado su última lección.

                                                       Campanar  (Valencia)  febrero 2013.

 

                                             

5 comentaris:

  1. Comentario de ANTONIO VICEDO

    La última lección del Teólogo Ratzinger y Papa Benito XVI antes de entregar birreta y mitra podría ser esta:
    -" Yo José Ratzinger, un hombre cualquiera al que se me confió y acepté la sucesión de Pedro en la Iglesia de Roma, he recibido la gracia de convertirme a la Fe de Jesús profesada en su Comunidad o Iglesia, aceptando que a nadie se le puede considerar, ni llamar padre sobre la tierra, pues solo el celestial es PADRE y todOs sus hijos somos igualmente HERMANOS. En consecuencia os confirmo en esta fe y declaro que cuanto de ella se separa en orden a ejercer poderes sobre vosotros ha sido una carencia de mi fe en Jesús.

    No tengo que abolir nada, pues cuanto tenga que ser abolido por coherencia con esta fraternal fe, es ella la que le quita todo su sentido, valor y peso sobre vuestras conciencias de hermanos.

    He vivido, como tantos de mis predecesores en el ministerio petrino, sin comunión de fe con la Iglesia,ni solidaridad científica vital con la Humanidad, considerándome padre absoluto, superior en muchos aspectos en los que no he respetado vuestra real, verdadera y natural hermandad, considerando tener poder sobre vosotros.

    Os pido disculpas y perdón y os confio, con la renuncia al ministerio en la Iglesia de Roma y la sucesión de Pedro, que entre todos nos ayudemos a permanecer fieles a Jesús como hermanos, y nos repartamos la vida que Él, en tanto Cabeza de la Iglesia, abundantemente la reparte por la acción de su Espíritu.

    Antonio Vicedo-

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  2. Tengo tres preguntas para Don Agustín:

    1º"en el Nuevo Testamento hay hoy atrasos por decirlo así de esa misma magnitud"
    ¿Cómo saber dónde están? Supongo que no bastará alertar sobre la ausencia de la mula y el buey o decir con algún teólogo que "ni siquiera hubo pesebre".

    2º "porque si el Verbo –en el misterio básico y axial de la fe—se hizo carne o existencia humana" ¿Qué quiere decir esto, cuando algunos teólogos hablan de la metáfora de la encarnación?

    3º"Una generación de exclérigos quemados podrá hacer muy poco pero algo decisivo"
    ¿Qué es lo decisivo? Quizá "una figura alentadora de todo lo bueno y respetuosa de todas las formas de iniciativa" en las "muchas iglesias en la Iglesia...absolutamente invisible en sí misma". ¿O es otra cosa lo "decisivo"?
    Enrique Herrero


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    1. La teología se hace a partir del Credo y la tradición. El NT es un área de estudio muy occidentalizado desde san Agustín y Lutero. Lea Vd. la correspondencia Bultmann-Heidegger y lo comprobará.La palabra encarnación es una metáfora; la idea de que el Originante (eludo terminología confusa) del Universo lo ratifica, a la vista de las dificultades de la libertad individuada y originada, personándose humanamente en el universo mismo, es el nervio de la Fe cristiana y a partir de ahí se desarrolla una Dogmática esencial. Estas son cuestiones de conversación y no de apologética o polémica o disputa o discusión académica y pública. En Sidceraciones 7, que te puedo enviar por correo electr. voy exponiendo esa Dogmática samaritanamente. Pero insisto; hay una teología confesional administrativa; hay una teología disputacional escolástica; hay una teología recoleta y de esfuerzo personal que entiende la historia de la teología como teología. Es de sentido común. Gracias.
      Agustín Andreu

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  3. Comentari de ANTONI SIGNES:
    Potser que el ja Papa Emérit Ratzinger, al final, se'n haja adonat de que no és de "naturaleza curial y vaticana", potser..., jo no dic que no siga esta la raó de la seua dimisió; però convindreu amb mi que és dur de creure...Tots recordem a Ratzinger, prefecte de la Doctrina de la Fe (Santo oficio). Des d'on va detentar els ramalets de l'Església Universal, sense que li tremolara mai el pols.Va organitzar la curia vaticana al seu gust, i a més a més va nomenar la majoría de cardenals... I no va manar quatre dies, va poder aguantar quinze o disset anys més els vuit de papat. Pero sempre cap pensar en l'inspiració de l'Esperit Sant...O que al remat li donaren a llegir la novel•la de Paco Asensi: "La sibila de Delfos"

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