RESPONSABILIDAD

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diumenge, 2 de desembre del 2012

Día Internacional y Europeo de la Discapacidad (Daniel Pla)

 

Breve crónica, desde dentro, de una manifestación:

 LA DISCAPACIDAD.


 

 
Otra vez -una más-, ha salido a la calle “el mundo de la discapacidad”. No parece divertido para nadie: ni para los ciudadanos que ven molestada una circulación normal, ni para los cuerpos de seguridad que no parecen saber muy bien qué hacen ahí como si las personas discapacitadas representaran algún peligro para la seguridad ciudadana. Y estoy convencido de que nuestros representantes en las instituciones públicas ya están muy acostumbrados y convencidos de que eso “va con el sueldo”; y no les preocupa en absoluto.


Nosotros mismos preferiríamos estar haciendo “lo nuestro”: dedicados a las labores de un Centro Ocupacional, a la atención personalizada de las personas que nos encomiendan las familias, a llevar adelante un trabajo en el centro educativo o sumergidos en el estudio de las mejores estrategias para promover la autonomía personal o atenderles en su situación de dependencia…

 ¡Qué bien sonaban estas palabras de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre… ! Recuerdo la “ceremonia solemne” de su presentación en sociedad en los locales del Jardín Botánico: eran otros tiempos. Y da la impresión de que, solo seis años después, todo lo que ellas prometían en la boca de la clase política se lo ha llevado el viento, disfrazado entre nubes o derivas de la llamada “crisis económica”. Aunque sin poder disimular lo que hay por debajo de ella: una “filosofía diferente”, un modo muy distinto de entender la interacción de los variados sectores de la sociedad. Otra forma de entender “los derechos”, la educación, la salud, las pensiones, la cultura. Y, en concreto, la relación entre las personas que tienen dificultades para ejercer sus derechos con autonomía personal y quienes deciden el modo como esos derechos pueden ser ejercidos.

Ciertamente, vivimos una larga crisis y ya nadie discute la crudeza de unas dificultades que alcanzan a muchos sectores de la sociedad. Pero sería ser víctima de algún tipo nuevo de “discapacidad” grave no darse cuenta de que no les está afectando del mismo modo ni con la misma crueldad a todas las personas de las que solemos decir que son iguales ante la ley, y que los derechos y las obligaciones en una sociedad democrática que tanto nos costó alcanzar son iguales para todos. Y que, si la Constitución del 78 sigue vigente, su art. 49 recuerda que  los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos…con una atención especializada…para el disfrute de los derechos del Título I, De los derechos y deberes fundamentales.
 

Hoy, a tres de diciembre, como “celebración” (¿?) de el día de la discapacidad, quienes querían hacer oir, esta vez por las calles de la ciudad de Valencia, su grito imperceptible eran ciegos, sordos, impedidos,… y los últimos de los últimos: las personas con discapacidad intelectual. Personas, en definitiva, cuyo presente y futuro depende fundamentalmente de nuestras manos. Y a todos ellos les acompañaban sus familias, las asociaciones que ellas han creado como iniciativa social, las personas que ofrecen su colaboración de voluntariado, los trabajadores que no solo soportan meses sin sueldo, sino que constatan que su puesto de trabajo está a punto de desaparecer, a la vista de los presupuestos para el próximo ejercicio y lo que está pasando estos últimos años en nuestra comunidad.
Es verdad lo de la crisis. Pero quizá convenga recordar que su aparición no ha sido “casual”, sino que tiene un origen “causal”, por más que algunos pretendan disimularlo con mil y un pretextos diferentes que cada uno interpreta a su manera y en defensa de sus intereses políticos o ideológicos.

Y hasta tendremos que aceptar que son necesarios algunos “recortes” (llámeseles como se les llame). Pero es responsabilidad -de los políticos que los fijan- establecer “prioridades” (para recortar o empequeñecer)  que -me atrevo a decir con toda humildad y respeto- no deberían cebarse, como lo están haciendo, en quienes, sin duda alguna, no son responsables de lo que pasa. ¿O es que los diferentes colectivos de personas discapacitadas están en el origen de la crisis? Me temo que son infinitamente menos responsables que quienes diseñan las estrategias políticas y urbanísticas que deciden  nuestros representantes legales; nada que ver con los “teje-manejes” de muchas instituciones bancarias; imposible pensar que hayan sido ellas las que se han apropiado de esos capitales que nadie sabe cómo “se han ido” por más que la Justicia va en su busca: las personas con discapacidad intelectual no corren ni se esconden. Y aquí hay mucho presunto delincuente escondido.

Lo de menos es “contabilizar” si la mañana de este lunes éramos muchos o pocos. Lo que a mí más me ha sorprendido porque me daba mucha pena ha sido escuchar el grito de “Hoy comemos; mañana, no sabemos”. Era el grito que, sobre todo, lanzaban las personas que hasta ahora vienen trabajando en algún Centro Especial de Empleo cuya continuidad está en peligro. También lo repetían los técnicos que están siendo apartados de los centros y engrosando el colectivo de desempleados.

 El desarrollo ha sido corto y breve: partiendo desde la Plaza del Temple, nos hemos dirigido -sin interrumpir en ningún momento la libre circulación de vehículos y viandantes- hacia la entrada de Les Corts Valencianes donde se han exteriorizado las protestas con frases tan respetuosas como la de que no queremos Ni un paso atrás.

La manifestación ha concluido con tres breves parlamentos (la Once, el Cermi y FeapsCV, por más que la presencia era mucho más amplia). Estábamos junto a la fuente que honra las acequias que abastecen de agua a nuestra ciudad; en la emblemática plaza de la Mare de Déu donde había concentradas un montón de personas blandiendo banderitas blancas con la sencilla inscripción de SOSdiscapacidad y un montón de pegatinas en las que se hacía referencia a Derechos, inclusión y bienestar a salvo. La discapacidad movilizada

Ayer fue en Madrid, con la concentración de casi 100.000 personas. Hoy ha sido en Valencia, con representantes de todas las comarcas  de la Comunidad. Cerca estaba el Palau de la Generalitat, sede de quien ostenta la responsabilidad de las políticas sociales; detrás de nosotros -quizá oyendo bien lo que se decía- el anciano Tribunal de las Aguas; no lejos, el Palau de les Corts, encargadas de legislar al respecto en beneficio de todos… Y, al lado mismo, la basílica de la Mare de Déu con el significativo título de “Mare dels desemparats”.

Es de esperar que alguna de las cuatro “instancias” haya escuchado nuestras voces.

                                                     Daniel Plá, presid. de Fundisval
                                                     Valencia, 3 diciembre 2012
 
 
 
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Correo de Deme Orte:

Este video esta realizado ante la residencia de la Frater - Fraternidad Cristiana De Personas Con Discapacidad- y esta en la playa de Castellón Dicha residencia se puso en marcha por la iniciativa de un sacerdote y varios seglares. allá por el curso 85/86, para tratar de dar respuesta a las necesidades concretas de un grupo de jóvenes, en su mayoría afectados por parálisis cerebral.
Hola amigo/a:
Desde Frater me llega este correo y, como se me pide, acabo de enviar este vídeo a todos mis amigos y enlaces.

La incertidumbre se va instalando en nuestro quehacer diario. Entre otras muchas opciones creo que Frater ha acertado situándose al lado
de las asociaciones y centros que tratan de sensibilizar a la sociedad y a sus representantes políticos sobre la necesidad de mantener, con recursos públicos suficientes, a los centros y servicios que hacen frente al reto de convivir cada día con la fragilidad y la limitación, con dignidad y solidariamente. Si puedes difúndelo entre tus amigos y ambiente.
Es una gran injusticia que los más débiles y necesitados sean las primeras y, a veces, únicas, víctimas. Realmente, ¿no nos importan?
Varias ONGs y asociaciones de ayuda a discapacitados anuncian que van a cerrar sus centros ante la imposibilidad de sostenerlos; en otros los trabajadores no cobran, las subvenciones no llegan, las ayudas se han cancelado...


 

 




DANIEL PLA también nos había facilitado la siguiente INFORMACIÓN :
 
 
Hoy domingo se ha realizado una marcha al mediodía en Madrid bajo el lema



SOS Discapacidad. Derechos, Inclusión y Bienestar a Salvo
 
convocada por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), miembro de Somos Pacientes, para defender los derechos de las personas con discapacidad y sus familias.

La marcha se engloba en las actividades programadas para conmemorar el Día Internacional y Europeo de la Discapacidad, que se celebra el lunes 3 de diciembre, contará con la participación de miles de personas con discapacidad y sus familias, así como de voluntarios, profesionales y simpatizantes.
 
 

 

El Gobierno abandona a los dependientes a su suerte

y sus cuidadoras ya no cotizan a la Seguridad Social

Junto al recorte drástico de ayudas y a la parlización de los expedientes con el que ya no se reconocerá a más dependientes, el Gobierno ha culminado el desmantelamiento de la Ley de la Dependencia creado con la aprobación de todos los partidos el 2006 al dejar de pagar las cotizaciones de 145.000 cuidadoras. Una vez más las mujeres, y las mujeres con poco poder adquisitivo, las más perjudicadas. Este domingo se realizará en Madrid una marcha para defender los derechos de las personas con discapacidad y sus familias.
Artículos relacionados
El Partido Popular ha seguido con su estrategia implacable para desmantelar la Ley de la Dependencia que estableció que la protección a los más vulnerables, a aquellos que no pueden valerse por sí mismo, es un derecho. Si para el actual Gobierno la Sanidad, la Educación y hasta la Justicia se ve como un negocio y no como un derecho para todos los españoles  independientemente de su renta, la Dependencia no iba a ser menos. La filosofía de la Ley puesta en marcha hace seis años también era reconocer el trabajo de quienes cuidan a los dependientes, tarea que en España recae casi exclusivamente en las mujeres (un 96% de los cuidadores). Y la forma de reconocer el trabajo era que cotizaran a la Seguridad Social,  por eso el Gobierno cotizaba por ellas, para que tuvieran derecho a una pensión. Ahora esa posibilidad se ha esfumado, el Gobierno de Rajoy ha suprimido las cotizaciones.
145.000 bajas en la Seguridad Social

La Seguridad Social ha dado de baja en este mes de noviembre a 145.000 cuidadoras de personas dependientes que recibían una ayuda por atender a sus familiares. Cuando el Gobierno de Rajoy modificó la Ley de Dependencia para recortar las ayudas, también suprimió las cotizaciones y avisó que quien quisiera seguir cotizando para tener algún día una pensión, tenía de plazo hasta el 1 de noviembre para comunicar que seguiría pagando las cuotas de la Seguridad Social, pero tendría que pagarlas por su cuenta.
Cuidadoras sin salario, menos ayudas y residencias más caras
A la escasez de residencias geriátricas públicas con precios no abusivos, a la escasez de centros de día y de centros especializados para grandes dependientes, se une el recorte de las ayudas para los que son atendidos en sus casas, un recorte que es de un 15% como mínimo. Pero es que la ayuda a un dependiente de máxima gravedad es tan solo de 500 euros mensuales. Muchas mujeres tuvieron que dejar su empleo para cuidar a un familiar dependiente, han dejado de cotizar a la Seguridad Social por obligación y porque el Estado no daba cobertura a los dependientes, por eso la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia otorgaba que el Estado cotizara por ellas, ahora eso también se acabó. Los recortes se han cebado con los más débiles.



 

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