RESPONSABILIDAD

Los artículos firmados expresan exclusivamente la opinión de sus autores.

dissabte, 10 de gener del 2026

IN MEMORIAM JOSÉ MARIA MONZÓ

Joan Llopis 
 
Un immens dolor m’ha partit el cor quan he sabut la tristíssima notícia del traspàs del nostre amic José María. En els adéus, en els comiats, sempre se solen dir belles paraules, però en este cas són més que verdaderes: una bona persona, amb una profunditat de pensament i de cor fora de sèrie, un gran intel.letual, un amant de la justícia i amb gran preocupació pels més desfavorits. Continuaria indefinidament amb qualificatius i no acabaria. M’agradaria tindre un mínim de la seua capacitat de paraula per a honrar-lo com mereix. Un home enamorat de la vida fins al punt de considerar la mort amistosament, com un pas més de la vida. Ha transmés una serenitat i un goig de viure als que ens hem trobat amb ell. Un enamorat de la família, especialment de Ma. José, i un gran amic dels seus amics.
Adéu, José Maria, amic, no podrem oblidar-te.

 * * *


José María Monzó García - Viquipèdia, l'enciclopèdia lliure https://share.google/jL9GXx6DcjVO8yd85

 * * *
Buenos días.  La familia os damos las gracias.
La incineración será  a las 4,30 en el tanatorio  municipal. (10/1/2026)

diumenge, 4 de gener del 2026

T R Í P T I C O   C A R M E L I T A

Nada, nada, nada, nada, nada, nada
y en el monte nada.
(San Juan de la Cruz,
Senda del espíritu de perfección).

I

L a P u e r t a

Aunque es de noche.
(San Juan de la Cruz, Cantar del alma).




Debería ser cauto y no escribirlo, prudente y no contarlo. Sin embargo, es tal el asombro que siento, tal el temor causado por la nueva situación que no puedo dejar de mencionarlo. (Hoy seré breve y sólo dejaré constancia. Seré, a pesar de los indicios, cauteloso. Debo dejar pasar el tiempo y esperar a que el futuro lo confirme).

La nueva situación, he escrito antes. Pero debo añadir que, si siento tal premura y entusiasmo, es porque la experiencia alcanzada va más allá de lo puramente coyuntural. Es como si el esfuerzo y agotamiento de una vida entera, aquello por lo que he estado suspirando, se hubiera cumplido. De repente, la meta. De repente, la libertad. Respirar. Florecer. He llegado a mi destino. He llegado, sin más y sin saber que llegaba.

 

 Mi vida anterior era eso: subir una escalera y avanzar hasta una Puerta que debo traspasar porque es la Puerta que me permite acceder a mi hogar y encontrar el descanso, el reposo del corazón. Introducir la llave en la cerradura. Dar la vuelta al mecanismo y tropezar, en el intento, con un tope. El tope se presenta insignificante como una impertinencia  y sólido como una muralla. Volver a empezar. Insistir. De nuevo, el obstáculo. Desaliento. Frustración. Nunca conseguiré abrir la Puerta ya que la llave, al parecer, no se corresponde con la cerradura. Siempre el tope. Siempre la evidencia de que la llave que uso no es adecuada.

 

Presentía, al hacer girar la llave y constatar el límite, que era mínimo el obstáculo que me impedía abrir la Puerta. Así y todo, el obstáculo mínimo era infinito. Porque lo mismo da conseguir que la llave gire un poco que mucho si el resultado es la parálisis. Si el esfuerzo es inútil y la Puerta se mantiene cerrada, el acceso a mi yo -mi casa- inalcanzable.

 

Y, de repente, se ha conseguido el propósito. La llave ha girado por completo sin apenas rozar ningún tope en el recorrido. Era mínimo el obstáculo, he comprobado, era infinito. Y la llave ha desentrañado el mecanismo fácilmente, casi sin notarlo. La llave, por fin, ha abierto la Puerta y estoy dentro. No sé cómo ha sido, ya digo.
Estoy asombrado. No puedo creerlo.

I I

L a c e r r a d u r a

En la noche dichosa.

(San Juan de la cruz.
       Subida del Monte Carmelo. Canción tercera).

Cuando yo me encontraba ante la Puerta hurgando en la cerradura tenía un sentimiento de desconcierto. Debería haber pensado que, puesto que la llave no abría, lo pertinente era probar con otra llave o volver sobre mis pasos y buscar en otro lado. Olvidarme, en fin, de la Puerta y llamar a otros aposentos.Y, en realidad, creo que eso es lo que he estado haciendo después de cada intento fallido: buscar refugios de supervivencia, albergues provisionales donde cobijarme. Pero la Puerta me requería ya que tras esa Puerta estaba mi hogar. Volvía, pues, al empeño de hacer girar la llave, un gesto sobrevenido. compulsivo y rutinario.

 Compulsivo y desesperado.


Y entonces me sobrevenía otro desconcierto. Sabía que el obstáculo que detenía la llave era mínimo. Pero eso, sospechar la nimiedad que detenía la llave, no me consolaba, antes bien agravaba mi desazón. Cuanto más nimio, tanto más punzante, más humillante. Porque entonces, la pequeñez del impedimento que causaba el malfuncionamiento del engranaje, me daba la medida de mi impotencia.

 

Creo que la conciencia de una tarea imposible me habría ayudado. Que tenía que conseguir el vellocino de oro, por ejemplo. Pero no, tenía que meter la llave - mi llave- y hacer girar el engranaje. Forzaba el intento hasta que el obstáculo que encontraba me producía ampollas en los dedos. El resultado me abatía. Comprobar que algo tan obvio (el obstáculo estaba en mis dedos), resultaba tan absurdo (como que yo, que me empeñaba con tanta obstinación en abrir, evitaba también abrir y acceder a mi casa).

¿A quién ir o a quién requerir para solucionar el despropósito? Mi mejor aliado -yo- era mi peor enemigo. Mi yo me llevaba hasta la Puerta y mi yo me vedaba el ingreso descomponiendo el artilugio.
Era para enloquecer.
Enloquecía, a menudo.

* * *

Tampoco me consolaba pensar que, puesto que era una simple cerradura lo que me vedaba el ingreso, el acceso a mi casa estaba asegurado.

 


Ni, para más desconcierto, me alentaba presentir que, puesto que el obstáculo que detenía el funcionamiento del engranaje era insignificante, éste cedería en cualquier momento. No. Más bien me veía como un cautivo privado de libertad (no importa si la cadena es la gravedad que mantiene a los astros fijos en su órbita, o el hilo delgado que retiene a un gorrión).

 


Debajo de la esterilla de casa -última previsión de quienes no tienen a nadie-guardaba una llave de emergencia pero también ésta se había metido por una rendija y se dejaba ver pero no arrastrar hacia mis dedos.

Con todas mis ansias (nunca eran suficientes, lo veía) metía mi mano por la rendija de la alfombrilla y alargaba las puntas de los dedos hasta casi poder palpar el artilugio que abriría la puerta.

Lo que yo no sentía al tocarla (a veces tocaba la llave y hasta creía que la acercaba. Luego, en el paroxismo del intento se me alejaba; yo la alejaba) era que tarde o temprano conseguiría la llave: ese suspirado artilugio que haría saltar en pedazos el cepo de mi pesadumbre. Pensaba, más bien, que mi vida se reduciría a consumirse en esa ridícula situación. Que era como morir de hambre cuando se está rodeado de comida por todas partes, y uno ve los alimentos, simplemente están ahí y tú tan cerca de ellos que lo único que tienes que hacer es cogerlos. Y extiendes la mano y ahora los alimentos están un poco más lejos. Alargas los dedos en un intento desesperado y los alimentos están un poco más allá, seduciéndote en cada intento y dejándose rozar por la yema más desprevenida.

  • I I I

L a l l a v e

¡Oh noche amable más que la alborada!
(San Juan de la Cruz.
Subida del Monte Carmelo. Canción quinta).

Escribí antes que, después de cada intento fallido, buscaba refugios de supervivencia. Así somos de crueles con nuestras vidas, así de mentirosos cuando creemos sincerarnos.

Porque el intento que me ponía ante la Puerta (yo no quería traspasarla, todavía no, y eso que  traspasar el umbral era lo único razonable que cabía emprender) era sólo una excusa para abandonarme a mis desenfrenos.

 

Ya podía causarme el mal sin medida después de haber afrontado el horror de la Puerta.


Y ¿cómo puedo calificar de refugios de supevivencia la destrucción sin medida a qué me entregaba? ¿Quizá porque el horror de la Puerta, sin esos sucedáneos y concesiones habría sido intolerable? Concesiones, ya lo veía, que me desagradaban, eran un aliviadero por donde me vaciaba, el sumidero por donde se escapaban esas energías que no sabía usar para romper o hacer saltar el obstáculo, no las quería usar y ahora me deshacía de ellas, las consumía todas y me reducía a debilidad extrema, me humillaba en una sima de abatimiento, maldecía sin tregua la Puerta (no la maldecía. Ni siquiera tenía el coraje y la fuerza para gritar improperios. Sólo una mirada huidiza y espantada. La mirada del náufrago que navega sobre un bote salvavidas, olvidado de cualquier rumbo, a merced de las olas, perdido, y nunca llegaré a puerto).

 

Mi destino, auguraba descreído, estaba inscrito en la rutina de la repetición y reincidencia: dar vueltas y llegar al mismo punto de partida. El final era sólo un nuevo inicio de la misma condena. Cada amanecer, iniciar de nuevo otra vuelta de tuerca. La creación con todas las estrellas y sus mundos, una immensa noria. Y yo un desgraciado nacido para la rueda, destinado y uncido eternamente a la repetición.
Sólo que, en esa repetición, algo de mí no se resignaba.

* * *

La naturaleza del impedimento que obstaculizaba el engranaje de mi mente era algo enojoso que, persistentemente, trataba de descifrar y, quizá conocer. A veces lo intuía caprichoso y aleatorio, como regido por la casualidad o arbitrariedad; y, sin embargo, otras lo experimentaba determinante como la necesidad irrevocable que siempre acaba por aplastarnos. O sea que, en el momento de manipular la llave, podría sobrevenir cualquier cosa: que la llave abriera (nunca abriría la puerta) o que se detuviera en el recorrido (siempre se detenía).

Esa sensación de ser yo un objeto imprevisible, un mecanismo desechable y roto, constituía mi infortunio. ¿Quizá una rueda diminuta del engranaje de mi mente se había soltado o estropeado? Todo funcionaba en el mecanismo de mi mente, excepto una rueda, o una diminuta pieza, o incluso menos que una pieza. Algo se había aflojado o descolgado. Un diente de la rueda habría bastado. O simplemente herrumbre o polvo. Yo, detenido ante la Puerta por una mota de polvo que me constreñía, el tope que nunca podría sobrepasar.

 

Otras veces la sensación de estar atado a un hilo me enloquecía. Si al menos hubiera sido estar atado a una cuerda, una soga, una maroma, una argolla, un conjunto de eslabones bien trabado, una cadena. Pero no, podía ser un simple hilo de costurera lo que me sujetaba. Quería volar y mis alas eran incapaces de sobrevolar más allá de un reducido espacio circular y pedestre de tan poca monta o relieve, tan insignificante que apenas se veía, una minucia, un elemento de tan poca consistencia que ni siquiera pesaba y, con todo, me pesaba. Su peso terrible me hundía como una rueda de molino colgada a mi cuello, tan fútil y, sin embargo, tan determinante que me constreñía y paralizaba mi vida como un bloque de hormigón atado a mi cuerpo.

 

Con desconcierto veía que estaba condenado a hundirme por el designio de una simple mota de polvo.
Es una desesperación infinita.
Era.

P R E D E L A

Canción de la Noche

A mi hermana María (1925-1996) 
que murió en el Camino.

Nada te turbe.
Nada te espante...
Poema de Santa Teresa de Jesús.

 



I

Descalza tu corazón, Carmelita,
para subir la montaña.
En la cima
enontrarás al Señor
que la habita.

 

I I

Él curará de tus pies
las heridas.
Y saciará al fin tu sed
de alegría.
Alegría, alegría.
Carmelita.

Post Scriptum
1.- Los textos de este Tríptico están entresacados de mi obra inédita «In Paradisum». Es en la obra mencionada donde los textos cobran su sentido completo. Aun así quiero que se conozcan ya.

 

2.- El Tríptico Carmelita es mi última aportación a Nou Nihil Obstat. Es, pues, mi despedida.

3.- Un fuerte abrazo a todos. Adiós y gracias

Antonio Roig Roselló
Cabañal, Enero 2026

*****************************

GRACIAS a ti, ANTONIO,
          por tus colaboraciones.

Nosotros mantenemos 

la PUERTA ABIERTA .

PUEDES VOLVER CUANDO QUIERAS...


dilluns, 27 d’octubre del 2025

II Edición de los Premios Antonio Roig Roselló.


Can Jeroni, Sant Josep de Sa Talaia, Eivissa
Sábado 25 de Octubre de 2025
Para Juan José Moya Lozoya: Honrubia (Cuenca) 1942-

A la entrada de la biblioteca de mi barriada, en Valencia, hay una mesa donde los usuarios podemos depositar los libros desechados y recoger otros que consideramos de interés. En esa mesa he abandonado alguno de mis libros y recogido otros que buscaba. Por ejemplo, «el libro del Ello», de Georg Groddeck publicado en 1923: bastantes años a sus espaldas, pues. En el mismo título del volumen reconocí el espíritu de la época y la marca de dos gigantes de la Psiquiatría: Freud (1856-1939), el más citado de los psicólogos y padre del Psicoanálisis, por un lado. Groddeck (1866-1934), pionero de la Medicina Psicosomática y de la Enfermedad Como Lenguaje, por otro. Viena en el entramado de ambos.

Leí el libro de Groddeck enseguida y lo subrayé con animación y desparpajo (el libro es provocativo). Luego lo meto en la estantería, sección Psicoanálisis. Y allí descansaba el libro del analista hasta que el azar me proporcionó la visión de una película sobre François Mitterrand (26/10/1916// 08/01/1996). El título: «Presidente Mitterrand» (2005). Y se centra en los afanes de un joven periodista que entrevista a Mitterrand anciano: 14 años Presidente de Francia a sus espaldas: 1981-1995.

La sorpresa: Mitterrand cita a «mi» Groddeck (y entrecomillo «mi» porque a estas alturas Groddeck andaba en zapatillas por casa. Por cierto que, durante todos mis años de Universidad, no escuché mencionar su nombre). Saco el libro de la estantería y releo una frase que subrayé en su momento. Tenéis que escucharla. Dice Groddeck (página 143) en el libro desencuadernado que sobrevive en mi estantería:

«Solamente muere el que quiere morir. Aquel a quien la vida resulte insoportable».

Parece provocadore la frase, y lo es. Incita a reparar en que cada uno se crea sus propias enfermedades y también su propia muerte.

Si a alguno la frase todavía le parece excesiva que considere lo que el buen arriero le dice al Caballero de la Triste Figura:

 «No se muera, vuesa merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más,ni otras manos le acaben que las de la melancolía». (2a Parte de Don Quijote de la Mancha, capítulo 47. Página 859).


Morir, dejarse morir, tristeza, depresión, melancolía.

 

Mi hermana Juana presentía a su manera estos quebrantos y, también a su manera, tomaba las resoluciones pertinentes para ponerse a salvo. Fue la cuarta (1927), yo el último (1939), de los ocho hijos que mis padres tuvieron. Así que ella, con doce años, tuvo que aprestarse a ayudar a mi madre para que la família saliera adelante en una casa (en la Peña) donde la luz (llum vella, dèiem), luz vieja, decíamos, apenas alumbraba y no había agua corriente.

 Decía ella a quien quisiera oírlo que yo la había llamado «corazón de madre». Y razonaba que haberme acunado en sus brazos adolescentes le confería el derecho a ese distintivo.

Por mi parte estaba convencido de que jamás lo había dicho y que, simplemente, mi hermana lo había soñado, fabricando ese concepto almibarado para salir indemne de las pesadillas de la pobreza.

Pero ocurre que sí había definido a mi hermana como «corazón de madre».
«Es tan corto el amor
y es tan largo el olvido...»
(Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Pablo Neruda).

 Cuando Juana murió, hurgando yo entre sus papeles para encontrar una foto que la identificara en el nicho familiar encontré una estampa fechada el 19 de marzo de 1961 y dedicada a mi hermana. Decía así:

«A mi hermana Juana,
que tiene el corazón de madre».
19 de marzo de 1961. Profesión Solemne Carmelita Descalzo. Zaragoza.

Como nadie muere (y mi hermana lo presentía a su manera) sin que él mismo haya descorrido secretamente el cerrojo a la muerte para que entre, mi hermana tomó la firme resolución de morir sí y sólo si era capaz de lanzar el grito que durantes años la recomía por dentro.

 Una noche marcó el momento.

Primero se sentó en el sitio más vistoso y solicitado de la cafetería Montesol, una de las cafeterías de moda de Ibiza. Allí, sentada como una reina (así de radiante la veía yo),saludaba con la mano y dispensaba con una sonrisa favores a todo aquel que entrara. Había que ver la nobleza de su semblante, la dignidad con que alzaba la mano. Cuando eso hacía, Juana recorría con la imaginación los 87 años vividos (ahora pensó que no eran tan duros.Ni siquiera eran duros). Y consideraba los meses de los 88 que dejaba atrás una bendiciónañadida.
Era hora de morirse. Ya.

 Al pasar frente a la Parroquia de Santa Cruz, su Parroquia, se arrancó en un grito que nacía de la hondura de su ser, de las mismas raíces que la sustentaban y hasta de los talones que soportaban el peso de su vida. Un grito potente que una quinceañera envidiaría. El grito donde se volcaba el corazón herido de una hermana-corazón-de-madre:


¡Visca n’Antonio Roig!», gritó.

 

Y enmudeció la noche.

 Yo pensé que mi hermana deliraba.

O que el oficio de Reina de Montesol le había subido a la cabeza y exaltado en demasía.
O, simplemente, que esa noche mi hermana veía el futuro.

Cuando se celebraron las Exequias de mi hermana salí de Ibiza de estampida. Nunca más regresaría a la Isla, me prometí. Nunca más... Nunca más...
Esto ocurría en Febrero de 2015.

 Y entonces irrumpió en mi vida Toni Martí, Presidente de Sa Clau de S’Armari.

Cuando pienso en Toni Martí un título de película se enciende en mi mente: «ABeautiful Mind» (2001). Toni no sólo consiguió que rompiera mi propósito de autoexiliarme sino que se las ha ingeniado para que visite (siempre con Juanjo) cíclicamene la Isla.

 Cinco veces, con ésta, he sido invitado.

Primero, en Octubre de 2019 para recibir el Nombramiento de Socio de Honor de Formentera. Luego (y es el Título que más valoro) la Llave del Armario de Ibiza. Ambos Honores ocupan el lugar más distinguido de mi biblioteca.

 En el segundo viaje, 17 de mayo de 2021, (¡estamos en la Pandemia!) declarado elDía destinado a Luchar contra la Homofobia, inauguré con Rafa Ruiz, Alcalde Socialista de Ibiza, el Monolito/Memorial contra la Homofobia.

En el tercer viaje presenté el libro «Déu sense Armaris. Confidències de dos Capellans» que, aunque exiguo en dimensiones contiene la entrevista escrita más completa que haya dado. Como es por escrito digo, negro sobre blanco y con precisión, lo que quiero decir. Coincidí en el libro (nunca, ¡Ay!, nos llegamos a encontrar) con Jaume Santandreu. Por teléfono, nos marcamos una cita que la muerte truncó. Quede aquí reflejada mi opinión sobre el ilustre Mallorquín: Virtuoso adornado con todas las Virtudes, Religioso donde lo haya, Rompedor de moldes.

 En un whatsapp, por su parte, quiso escribirme lo que pensaba de mí:

Fra Antoni Roig
Protomàrtir Gai
Perdó I gràcies
Confès que l’any 1977 vaig cometre el sacrilegi de covardia; l’absencia amb Antoni Roig...

El Cuarto Viaje, fue para inaugurar la I Edición de los Premios Antonio Roig Roselló. Premiados Nora Albert (Arte y Cultura), François Arroseres «Cocó» (Memoria Histórica), Aliada Azu Carrasco (Activismo) y Uge Sangil (Amor Incondicional). Entre los Nominados sólo mencionaré para no alargarme demasiado a Lena Castells, por su activismo empático, al grupo de teatro UIB y a Nel Martí autor del libro «Déu Sense Armaris. Confidències de dos capellans». La Gala tuvo lugar el 1 de Junio de 2024, en Formentera. La Isla Hermana se volcó. El espectáculo de la tarde/noche fue ingenioso y chispeante. Chuck delicado, refinado, puro arte sobre el escenario. Va a serle difícil a Toni Martí superar el listón de donde lo dejó el espectáculo de ese día. Pero ya he dicho que Toni tiene una mente maravillosa y es capaz todavía de deslumbrarnos en la Convocatoria de los premios que se preparan y ya están casi a la vista en la Segunda Edición de los Premios ARR.

Ahora en Sant Josep de Sa Talaia, es el momento de dejarnos envolver por la magia de los Premios y Premiados hoy, Segunda Edición de unos Premios destinados a formar el DNI de Ibiza, la Isla que nos convoca.

*
Yo te saludo, Ibiza, Madre que me diste a luz entre espasmos de agonía.
En tu seno, durante nueve meses, me alimentaste con tu sangre y pusiste en el hierro de mis moléculas la marca de tus obsesiones.
Ibiza bella: heme aquí. Mi destino es ya parte de tu destino.
He venido a escuchar tu silencio y a recoger el ritmo agonizante de tus pulsaciones.
He acudido, una vez más, a poner el reloj de mis días a unísono con el tuyo.
Tiempo ideal,
Sal marina transparente,
Madre promiscua que haces el lecho al sol, la luna y los vientos.
Luz envolvente que la luz envidia:
Muéstrame más allá del alba primigenia el espectro de colores que resume toda tu blancura.
Déjame ver en tu seno el rostro amado de la muerte, oscuro de tanta luz.
Luz, Luz radiante:
Eternidad.
¡Oh, Madre Ibiza!
Sobre la rueda de suplicio de tus perfecciones, el tiempo no marchitará tu esplendor.
Ni el mar agotará sus canciones.
(Texto escrito el 9 de febrero de 1977 y publicado en «Variaciones sobre un tema de
Orestes», Editorial Planeta, Septiembre de 1978).

*

Enhorabuena a todos y cada uno de los Premiados.
Que siga la fiesta.

Valencia, El Cabanyal, Octubre de 2025.

dilluns, 15 de setembre del 2025

En memòria de García Lorca. Francesc Jover


    14/09/2025 21:30


L’any que ve celebrarem el 90è aniversari de l’assassinat de Federico García Lorca (1898-1936). Una mort, com tantes altres que hi hagué en aquella època, sense que hui trobem cap trellat, per utilitzar un eufemisme. Una intolerància radical en blanc i negre que visquérem; la que hi havia aleshores i la que hem d’anar alerta que hui no es torne a repetir.

Actualment, més de la meitat dels ciutadans i ciutadanes van nàixer i es feren adults durant el segle XX. Un temps que han caracteritzat diversos autors com extremadament violent. Un període complicat que visqueren els nostres pares i iaios que caldria transmetre a les generacions més joves. Unes generacions que són més receptives a la història i que, per diferents raons, no les coneixen detalladament per haver estat ocultes o tergiversades.

A partir d’ara s’hauria de rebutjar eixa actitud de l’estruç que amaga el cap, perquè no veient-ho és com si no hagués passat. Si, va ser un segle violent que contrasta amb la generalitzada indiferència de moltes persones. Una ciutadania que va acabar el segle XX immersa amb els avantatges que va trobar amb la societat de consum.

Aquella societat que tenia la millor selecció espanyola de futbol d’Europa, capaç de guanyar a la Unió Soviètica el 1964. Teníem, també, l’equip de futbol millor i més guardonat del món: el Real Madrid. L’any 1964 va ser, a més, un any d’aniversaris en què es volia que oblidàrem -si és que encara quedava algun record- aquell malson franquista dels anys 40 i 50. També cal fer memòria d’allò que hui molts recorden: l’excursió que feren dos o tres nord-americans a la lluna el 1969. Una passada de tecnologia que ens deixava a tots bocabadats davant la TV. En què la ciutadania se sentia molt satisfeta i segura en veure com el planeta Terra connectava amb el seu mític satèl·lit. En què era possible pensar amb una estació interplanetària que podia catapultar-nos a altres mons. Quedava esborrada una època i se’ns obria una altra intel·ligentment guiada per una ferma dictadura.

 


Víctimes setmanals de febrer-agost del 1936 | E. Gonzalez Calleja

Sortosament, hui se’ns ha obert una etapa on les noves generacions són més receptives i les velles estan en procés de reciclatge. Fa temps que les xarxes socials ens recorden de manera didàctica i fiable el que va passar, com i per què. Solament cal anar alerta amb les fonts i utilitzar aquelles fiables que utilitzen la ciència historiogràfica al marge de la ideològica.

He volgut fer aquesta introducció per contextualitzar el clima de violència que hi havia a l’època de l’assassinat de García Lorca. Afegint-hi, a més, una pinzellada de la planificació franquista de fer oblidar i maquillar el règim a què ens va sotmetre la dictadura.

Queda molt lluny les eleccions de febrer de 1936, on va traure majoria el Front Popular i es va encetar una inaudita violència. Els que havien perdut les eleccions no ho van acceptar i els que la van guanyar, potser s’ho van creure massa. Especialment, el partit de Falange, creat en novembre de 1933, que no va traure cap diputat i es va quedar en una situació extraparlamentària, bandejat per les urnes. Tampoc és que els importara massa, perquè es declaraven antiparlamentaris. No obstant això, tenien un cert culte a la violència i crearen milícies paramilitars que practicaven el terrorisme al carrer, subvencionats amb 50.000 lires mensuals (A. Viñas) per Benito Mussolini. És per això que va ser il·legalitzat el partit en març del 36, per accions terroristes, i el seu cap tancat a la presó. Dissortadament, membres del Front Popular cometeren l’error de respondre també amb la mateixa violència. Error que caldrà anar alerta de no repetir.

Amb aquest clima social i polític, la «Sanjurjada» (1932) i una llarga llista d’assassinats als carrers per la primavera i estiu del 36, es va produir l’assassinat de Garcia Lorca. Quan encara no havia fet un mes de la rebel·lió militar. Són assassinats que es feien, en un bàndol o l’altre, sense deixar res escrit. Solament el que deia la premsa. Es feia perquè a algú -o alguns- li donava la gana. En el cas de Garcia Lorca, fill d’una família de terratinents granadins, coincideixen diferents historiadors que no va haver-hi un únic motiu per l’assassinat. És de veres que era liberal, homosexual, un artista lliurepensador que denunciava a través de la seua obra el sistema coent i de desigualtats socials. És a dir, un activista intel·lectual que, al feixisme hegemònic a l’Europa d’aquell moment, no els feia gens de gràcia. Darrerament, ens ha aparegut un altre possible motiu, com són unes picabaralles familiars entre terratinents. Sembla que foren un cúmul de coses; tot i que, amb aquell clima desgavellat i intolerant, solament una era suficient.

 

No estava adscrit a cap partit, però, això sí, pertanyia al moviment cultural antifeixista, en el qual estaven tots els seus amics i artistes republicans. Podríem trobar la seua signatura d’adhesió a l’antifeixisme en més d’un document. La seua germana Isabel afirma que pertanyia al «partido de los pobres».

 

L’extremada sensibilitat artística i la seua humanitat, són virtuts inqüestionables que han afirmat tots els que han estudiat la seua personalitat. S’autodeclarava un poeta tel·lúric, és a dir, de la terra. De la seua Granada, de la seua gent, de les desigualtats socials que l’envoltaven, del patiment dels més vulnerables, de les injustícies provocades per un sistema excloent… Les aptituds que tenia d’escriptor, tant de prosa com de poesia; de músic; dibuixant; dramaturg; etc., estaven relacionades amb la terra i amb la gent que vivia. Això és el que manifesten totes i cada una de les seues obres.

Però, a més, era un artista de dimensions internacionals. No debades era l’autor de llengua castellana més traduït després de Cervantes. Encara més, fou el més conegut i admirat artista internacional del segle XX per la multiplicitat de facetes que dominava.

Uns dels millors biògrafs de Garcia Lorca, que ens ha fet veure la part més humana, és el republicà irlandés Ian Gibson. Diu que Lorca va deixar l’horta de Fuente Vaqueros a 11 anys per anar a viure a Granada, on mai va assumir aquell triomf que es deia de la «reconquista». Al revés, de ben jove va ser molt conscient en manifestar tot el que va suposar perdre Granada per afegir-la a la cultura cristiana. Mai va acceptar el que deien a l’escola, que s’havia millorat el territori amb la civilització cristiana. Al contrari, Lorca pensava que es va perdre una civilització admirable, una poesia, una astronomia, una arquitectura i una sensibilitat meravellosa. [Conferència d’Ian Gibson, dia de la República, 21 abril 2022.]

 

Federico García Lorca

En 1931, en tornar de Nova York i haver visitat Harlem -el barri afroamericà-, comentava el que va veure en aquell gueto marginal de negres. La seva preocupació i solidaritat era permanent per tots els marginals i perseguits: gitanos, negres, jueus, moriscos, etc. Amb tota seguretat, també pensava amb els gais. La Granada d’aquells moments tenia una exagerada fòbia als homosexuals. Sentir-se rebutjat per la seua pròpia gent havia de ser un terrible trauma per a Lorca. Estant a Buenos Aires, li feren una entrevista amb motiu de les eleccions generals de novembre de 1933 a Espanya. Entre altres coses, va declarar: «Si ganan ellos estamos perdidos».

També el 1936, un mes abans de ser assassinat, contestava a un periodista del diari El Sol: «Granada era la tierra del ‘Chavico’ donde se agita la peor burguesia de España». Semblen unes premonicions del que anava a passar. Sabem que açò va caure molt malament a les forces vives granadines i en una premsa satírica local van fer un comentari de l’artista anomenant-lo «Garcia Loca», com si hagués sigut un error de l’impressor. Encara hi va haver algú que es va atrevir a dir «maricón de mierda».

N’hi ha més. El 1980, es va publicar un llibre de Francisco García Lorca, germà del poeta, Federico y su mundo. Una publicació pòstuma, on no es fa cap menció a la seua homosexualitat. Tampoc al pròleg foren capaços de mencionar-ho, tot i que tractava de «su mundo». Un silenci com aquest, després de 44 anys del seu assassinat, no facilita gens la justa memòria d’un personatge tan excepcional. Pense que aquesta homofòbia silenciosa, i no les bales assassines, foren els botxins de Federico García Lorca.


 


dilluns, 1 de setembre del 2025

Apunts sobre Juan Negrín. Francesc Jover

."                         Article publicat al

"El 1939 a França, va poder mantindre's com a president del govern a l'exili durant poc temps. Quan va haver de passar a Londres, també va ser aïllat per Churchill."

Francesc Jover
31/08/2025 21:30

Un dels polítics més rellevants de la Segona República Espanyola va ser Juan Negrín López (1892-1956). La República fou molt digna antagonista del feixisme que representava l’africanista general Franco. Però, si calguera destacar un republicà que representara millor eixe antagonisme, sens cap dubte, seria Juan Negrín, la persona elegida per Azaña el maig de 1937 perquè -en plena guerra- formara nou govern. Acabava una etapa en què el govern havia perdut autoritat i credibilitat per la seua descoordinació per motius ideològics i d’estratègies de guerra.

 

Juan Negrín

Negrín, en opinió d’Azaña, era el més preparat per a conduir la República i el que millor podria apropar les diferències del Front Popular. Fou la persona adequada d’aquella etapa, per gestionar una República i una guerra envoltada de problemes.

Negrín fou un personatge polifacètic i sembla que solament se’l recorda com a polític i no sempre de manera positiva. La història no el va tractar massa bé, tant pels guanyadors, que no feien més que mentir i distorsionar; com pels perdedors, que no estaven al seu nivell i no foren capaços de consensuar un únic camí per fer front al feixisme. És d’aquesta part de personatge polític del qual vull aportar la meua opinió. Em basaré especialment en dues fonts, dos reportatges: un titulat Negrín, héroe o villano, i un altre de Rosa Brines, La amarga derrota de la República, entre molts altres que podeu trobar.

Actualment, tenim a l’abast tot el material necessari per a poder afirmar l’honorabilitat de Negrín; com a ministre d’Hisenda, com a president del Govern espanyol i com a ministre de Defensa. Totes tres, les va desenvolupar enmig d’una extremada complexitat, interior i exterior, que va saber conduir el millor que va poder. És com es va trobar Negrín la República i la marxa de la guerra, després que Largo Caballero deixara la Presidència de Govern i el Ministeri de Guerra. És Negrín qui va prendre les mesures que va creure oportunes per afrontar la situació i mantindre la República en els pitjors moments.

Negrín sabia i entenia millor que ningú la marxa internacional d’esdeveniments i el primer que va fer, intentar recuperar la confiança per atraure’s les democràcies europees perquè reconsideraren la no-intervenció. Per això crec que va llançar els coneguts «13 punts», per intentar ressituar la República Espanyola al nivell d’Anglaterra i França. Com es pot veure, era un ambiciós projecte de règim gens sovietitzat -com deien-, amplament moderat i democràtic. Va fer lloc a tots els que vertaderament volien eixir d’aquella guerra el més dignament possible i acabar amb aquella coenta societat de tantes desigualtats. El punt 10 potser pot estranyar-nos hui, però tinguem present que Negrín era científic i l’eugenèsia era una ciència popularment difosa aleshores pels Ateneus Llibertaris.

Les democràcies europees no en van voler saber res. Al contrari, cada dia es declaraven més insolidàries, abandonant la República a la seua sort, tal com veurem més avall. La declaració de l’Europa democràtica a la no-intervenció amb el conflicte espanyol, solament va beneficiar Franco i va deixar la República més sola que la una. Negrín va haver d’assumir les divisions internes del Front Popular augmentant mesures de seguretat. No solament això, també va abordar el problema de com finançar la guerra davant la negació d’ajuda de les democràcies. Va demanar l’aprovació del Parlament d’utilitzar les reserves d’or per sufragar i fer front a la rebel·lió militar. Davant de la possibilitat que l’exèrcit nacional ocupara Madrid, va haver de traslladar les reserves d’or a Moscou.

 


Carmen Negrín, neta de Juan Negrín

Precisament amb el tema de l’or del Banc d’Espanya fou on més el van acusar de balafiament. Però fou l’única arma democràtica que tenia la República per defensar la legitimitat republicana. No va tindre altre camí per sufragar les despeses d’aquell moment: aliments, carburants, armes, etc. Van haver de recórrer a l’URSS perquè cap banc ni cap altre país d’Europa va voler ajudar. Tanmateix, els comptes els va deixar clars des del primer moment: el 75% de l’or a l’URSS i la resta, aproximadament el 25%, a França, que al principi va voler ajudar. D’eixa quarta part de reserves d’or enviada a França mai se n’ha parlat, per això no ho coneixíem fins que va ser publicat no fa massa temps.

Encara més; segons Carmen Negrín, neta del president de govern republicà, el seu avi va enviar al govern franquista -abans de morir- els llibres de comptes on consta com foren utilitzades aquelles reserves. Document que, al seu dia, va conéixer el ministre de la UCD, Enrique Fuentes Quintana (1924-2007).

Cal dir també una altra cosa; en arribar 1938, el Banc d’Anglaterra (GOB), també va tallar els crèdits que concedia a Espanya des d’abans de la dictadura de Primo de Rivera i després a la República. El 1938 va dir prou, confirmant clarament la intenció d’estrangular econòmicament la República per totes les bandes. En aquestes circumstàncies va haver de recórrer també a l’URSS, a compte de l’or que havia depositat.

Per altra banda, també he de dir que a la tardor de 1936 -ho sabem per diferents fonts- la guerra estava perduda si no canviava la situació internacional. Les divisions dels que sostenien la República eren inaguantables. Solament al PSOE, partit que liderava el govern, hi havia tres diferents actituds: la de Julian Besteiro, que deia que la República havia arribat massa prompte, la societat no estava preparada i calia rendir-se. La de Largo Caballero, que volia construir una República d’economia col·lectivista. La tercera era la de Negrín; que era mantindre la resistència, fins que explotara l’eminent guerra mundial, i Espanya quedara al bàndol dels aliats. En ell cas de Largo Caballero no hi havia cap possibilitat perquè l’URSS -ni la resta de partits republicans- mai van pretendre una República sovietitzada (A. Viñas). Per tant, únicament hi havia dues opcions: la de rendir-se incondicionalment, o resistir de la manera més digna per poder salvar els quadres militars, polítics i sindicals de la repressió.


 Pacte de Múnic

És l’opció de Negrín la que es va prendre. No rendir-se a l’enemic i resistir fins a poder fer un armistici digne; cosa que també van recriminar a Negrín. S’ha comprovat per activa i per passiva que el president de Govern necessitava temps per poder evacuar els que després foren assassinats a partir de 1939. Estava convençut que la guerra europea estava a punt de començar, tot i que el Pacte de Múnic la va ajornar. A més, hi ha un altre fet indiscutible; l’evacuació intel·ligentment ordenada, que pensava Negrín, no va poder fer-se per un descontrol i traïcions de republicans que hi hagué. Sabem un detall per la dramàtica carta que Luis Deltell envia a Rodolfo Llopis per l’incident del vaixell Marítima. Un vaixell tres voltes més gran que l’Stanbrook i que el 29/03/39 salpava solament deixant pujar 32 passatgers dels milers que hi havia al port d’Alacant.

Més encara, quan es va exiliar Negrín en febrer del 1939 a França, va poder mantindre’s com a president del govern a l’exili durant poc temps. Quan va haver de passar a Londres, també va ser aïllat per Churchill. No va permetre Negrín entrar al grup de governs republicans exiliats per l’ocupació nazi dels seus països.

Per acabar, he de dir que la República va ser un gran i ambiciós projecte que hagués pogut canviar la història d’Espanya si no ho haguera tingut tot en contra. Primer, les forces vives espanyoles eren molt reaccionàries a qualsevol canvi. Segon, que la situació internacional no era l’òptima per aquell moment. I tercer, les forces democràtiques que, entusiàsticament, proclamaren la República aquell 14 d’abril, mai es posaren d’acord amb una tàctica i estratègia democràtica, com volia Negrín. També a l’etapa constituent de la República ho posaren molt difícil els monàrquics, catòlics i feixistes.

La història de la guerra i de l’evacuació final -emulant les paraules d’Ángel Viñas- és una autèntica «plorera». Al mig d’aquesta gran plorera, qui més va patir intentant mantindre la dignitat republicana que -sens cap dubte- la va tindre, fou Juan Negrín. Eixa fou l’actitud que va mantindre fins a la mort, sense ser reconeguda per massa sectors, o haver-ho fet massa tard.